sábado, 12 de abril de 2014

Al sabor de una película: El lector.

El lector se convierte en la lectora. Ella y su cuadriculado carácter roto por la emoción de las letras. Ella y su recio temperamento quebrado en estremecimiento con el inicio de la Odisea. Ella y su vergüenza que torna en la mía. Su dificultad y mi facilidad y viceversa. Su incapacidad para la mecánica lectora y su destreza para la ejecución laboriosa de un trabajo, de una orden, de un cometido. Mi comprensión para la mujer, para la lectora y para la suicida. Mi llanto para su nulidad, su frialdad y mediocridad.
Elijo un fotograma:su mirada ante la primera vez. Porque es una película de primeras y últimas veces.

sábado, 5 de abril de 2014

Al sabor de una película..

Viendo a los tarados del nido del cuco en su rebelión y en su represión de largo pasillo abaldosado, oigo sus gritos resonando en eco en la bóveda pensada para ello que cubre el pasillo sinfín. Pese a odiar la subordinación larga cual pasillo de frenopàtico, no he podido evitar la frase anterior. ¿Cómo sino es el sufrimiento de un encierro en el que te manipulan, aíslan, anulan, alteran...
Veo el final y no sé sí río o lloro porque no sé si la libertad es la muerte o romper las cuerdas, pero siento el dolor de todo aquello que se plantea como solución.