sábado, 16 de julio de 2011
Irene
Gracias mamá, por cortarme unas alas que me hacen conocer el infierno.
Gracias mamá, por parirme sola
Gracias por encantarte todo lo que no te gusta de mí
Y por darme tierra que huele a ella
Gracias por cobijarme en la sombra
y porque crezcan en mí historias que nunca me aburren
Gracias por darme horizonte
y raíces que se aferran al sentimiento.
Gracias por nuestras soledades
llenas de almohadas empapadas,
por recoger mis furtivas lágrimas
y tocar todos los instrumentos de esta banda sinfónica.
Gracias mamá, por tu lecho de quimeras
por tus risas inocentes
por tus broncas preocupadas.
Por tus ojos chinos que me miran de verdad
y por tus manos calientes que calman mi piel.
Gracias mamá, por hacer que mi corazón chille callado
y por lanzarme a correr maratones asmáticas.
Por obligarme a mirar las lunas llenas
y explicarme que vivimos en los eclipses.
Gracias por no leer lo que me descubre
y por esconderte a escribir diarios secretos a la vista, no a mi mano.
Gracias por ser buena como ella
y por empujame a que la quiera más que a nadie.
Gracias por no darme hermanos
y por aguantar que todavía los quiera...
Por ese helado que comimos hoy
mientras juntas seguimos solas.
Por la lucha, por el amor, por las cuestiones
por mi abuela
por su casa
por tus huesos casi rotos de sostenernos
y por tu alma que lo llena todo, de amor, de paz, de madre...
jueves, 14 de julio de 2011
Nocturno
Piel contra piel, suavidades convergentes.
El abrazo de los amantes que buscan sus huecos para encajarse. La unión de carnes conjugándose en fusión. El roce dérmico calando hasta los huesos...
miércoles, 13 de julio de 2011
De plagios, robos e insultos...
No salgo de mi asombro.
Me informa un lector anónimo que uno de los textos de Quid pro quo ha sido copiado y que aparece en otro blog. Lo compruebo y le comento a la autora la jugada. Mi comentario suscita un tercero de otra persona en el que me acusa de haber sido yo la ladrona de textos y me llama patética.
No dejan de ser tonterías.
Quizás lo patético sea escribir esto.
Un beso
Me informa un lector anónimo que uno de los textos de Quid pro quo ha sido copiado y que aparece en otro blog. Lo compruebo y le comento a la autora la jugada. Mi comentario suscita un tercero de otra persona en el que me acusa de haber sido yo la ladrona de textos y me llama patética.
No dejan de ser tonterías.
Quizás lo patético sea escribir esto.
Un beso
lunes, 11 de julio de 2011
Gora San Fermín
Patrones de conducta:
Madruga todos los años durante las vacaciones estivales para ver desde el sofá los encierros de San Fermín. Cuando hace tiempo hablaba del hombre perfecto y se decantaba por el submarinista, se olvidó del tronkatori. Buscando explicación a cómo una anticorridasdetoros gozaba de los encierros sanfermineros, que no de otros, recordó la poderosa atracción que sintió hacia unos hombres que subidos sobre un tronco lo hachaban con todas sus fuerzas. Viendo los encierros, creía volver a verlos entre tanto guiri y madrileño despistado. Seguían llevando la misma indumentaria: camiseta de su equipo, pantalón de montañero, hoy blanco, calzado deportivo, aro en la oreja...Tenían la misma actitud: porte atlético, ágil, ausencia de miedo, necesidad de adrenalina...Y a ella eso le gustaba...
Un tipo que madruga sin quejarse no sólo para correr, sino para echar una carrera ...
Un hombre que controla su miedo
que mantiene las costumbres familiares
que respeta a los invasores extranjeros
que no lucha contra el animal pero que se quiere medir con él
hombre templado, fuerte, seguro, osado, pasional, natural...
Otro hombre perfecto.
Se vuelve a la cama cuando termina el encierro sin heridos por asta de toro pero con muchos corredores atendidos por magulladuras y golpes.
viernes, 8 de julio de 2011
Sister morphine
Cientos de personajes acuden a su encuentro para expresar lo que ella necesita decir. Son todos mujeres. Aparentan ser muy distintas, con físicos que se oponen ocultando pasados históricos. Todas quieren ocupar el papel principal: el de la voz que hable por ella. No se trata de lograr un doblaje perfecto, ni una interpretación sublime...Va descartando a todas aquéllas que más se le parecen. Lo que busca es a alguien tras quien poder enmascararse y que no haga sospechar a nadie nunca que ella podría encontrarse detrás. Necesita un hombre o un hombro. Necesita un reflejo opaco. Entonces apareció él; el tipo que bien pudiera protagonizar tantos soliloquios. Tenía melena de mujer, cuerpo de guerrero, mirada de miope, boca de deseo y estaba derrotado. Se lo dijo su actitud, su sonrisa resignada y complaciente, sus manos inquietas, el cruce apretado de sus piernas, el desgarro de su voz y las cicatrices de sus brazos camufladas bajo tatuajes. ¿Por qué acudiría un extoxicómano a la llamada de su conciencia? Intrigada decidió preguntárselo. Él sólo le tomó la mano y la hizo recorrer el curso de sus venas encallecidas. Pasó los dedos sobre los dibujos notando el empuje de su sangre por aquellas cuencas profundas, rompiendo diques, fluyendo incontrolada. Él le dijo que había acudido a la llamada no de su conciencia, sino de su sangre. Que oyó el pálpito de su rabia, olió el aroma de su pérdida, probó el sabor de su frustración...y que eso los unía y le haría convertirse en el primer hombre que tomara su voz para gritar su odio.
No sabe cómo se llama, pero sabe que es él. El hombre de venas fosilizadas por las que la sangre no deja de correr. El que estando derrotado no disimula. El que viste las grietas de sus paredes de arte. El que ha roto su voz y su mirada. El que toca nervioso el mundo. El que quiso vivir en paraísos artificiales buscando a evas inexistentes.
Es él el que hoy es ella.
jueves, 7 de julio de 2011
Sexe estival
Capítulo aparte merecen todos aquéllos que disfrazados de caballeros no dudan en eyacular dentro de la boca de una mujer sin previo aviso; amparándose luego en una advertencia no advertida por la entregada dama.
Ni que decir tiene el caso de aquéllos que parecen dormir como troncos en la cama de ellas. Ante tamaña injusticia, ellas dan pataditas, patadones, culazos o incluso besos aparentemente cariñosos que intentan despertar a las marmotas. Una vez conseguido que se desplacen queda por lograr que se despierten para que se larguen:
-mmm, oye, creo que te están llamando al móvil...
-mmm, creo que estoy oyendo ladrar a tu perro; pobre, solito en casa...
-¿no extrañas tu cama y tu almohada?
Para otro capítulo darían aquéllos que quizás todavía medio dormidos, olvidan casualmente alguna de sus cosas en las casas de las susodichas...
Compartir intimidad sobre un colchón no siempre es fácil y compartir el colchón, menos.
lunes, 4 de julio de 2011
Tenemos chica nueva en la oficina...
Un par de jóvenes ejecutivos comentan las mejores jugadas del fin de semana a la puerta de su trabajo fumando un cigarrillo con las mangas de la camisa remangadas. Uno de ellos fuma compulsivamente mientras el otro mueve los brazos muy expresivo; señala hacia un lado y los dos se quedan largo rato mirando. El que fuma compulsivamente lanza el cigarrillo sin mirar y sin fijarse en el césped recién segado. Los dos son guapos; uno, calvo rapado con media barba, el otro , morenazo de pelo negro y barba profunda. Visten pantalones informales y camisa azul. El calzado es deportivo y se nota que de marca. Sorprende lo frescos que parecen. Quizás se hayan inyectado bótox para evitar la sudoración. Están en forma y se muestran muy activos. Quizás consuman cocaína en los baños de la oficina. Llega una chica en coche y se para frente a ellos. El coche publicita un cátering. Es pronto. La chica aparca, se apea y lleva una cajita que podría contener croiasans todavía calientes. Ellos ni se fijan. Quizás estén a régimen. La chica camina desfilando. Va muy recta, con la espalda algo arqueada. Quizás tenga escoliosis. Su culo es un culito; apretado en unos vaqueros y sin tacones, puede decirse que tiene un tipazo. El pelo recogido en una coleta baja. Sobresale su estilo al andar. Entran casi a la vez. Larga espera hasta que ella sale. Lo hace con el pelo suelto. Ha perdido los andares, pero sigue portando la caja que parece no haber sido tocada.
Quizás haya pasado algo dentro
viernes, 1 de julio de 2011
Plus femmes
Dayana Salazar le debe su nombre a una mala de serie de televisión y su apellido a una prolífica rama de árbol gitano. Dayana es la única gitana estéril de los Salazar, y piensa que quizás también de los Heredia, de los Vargas, Montoya o Amaya. El bicho raro, la gitana estéril.
El padre de Dayana ejerce de patriarca mientras vende zapatos en los mercadillos, pero dentro de su casa besa a su hija con cariño y aflición. La madre de Dayana, aficionada a series, culebrones y realities, sueña con que su hija gane Gran Hermano, y se marche de su barrio, donde sufre el estigma de la tierra yerma. Sus hermanos también la quieren, es una gitanilla triste.
Dayana abandonó pronto sus estudios; se ahogaba dentro de un aula. Le gustaba leer y música, pero siempre suspendía la gimnasia, influencia del sedentarismo materno. A los doce, ya dejó de ir a la escuela, pese al empeño de las profesoras. Se pasaba el día tirando del carricoche de los hermanos pequeños, haciendo recados para la madre y callada...
A los quince se casó con Antonio Paula, hasta ese momento Antoñito, quien la repudió dos años después por no darle hijos.
Dayana volvió a su casa a tirar del cochecito de los hermanos pequeños, tras sufrir el desprecio y el insulto del clan de Paula. No le importó mucho separarse de ellos y volver a casa. Terminaba así su obligación. Todas las noches oyendo a Antonio jadearle en el oído que le demostrara que era una mujer. Lo despreció desde el primer día, pero siempre callada.
Dayana aceptó con resignación su destino: el ostracismo de las gitanas sin hijos, relegadas a tirar de los cochecitos de sus hermanos, siempre pequeños...
Belliqueuse
Si alguna vez te has oído el corazón, nos parecemos; y si alguna vez lo has visto palpitar traspasando casi la piel de tu pecho, nos parecemos mucho; pero si alguna vez tu corazón ha sustituido a tus tripas y se ha instalado en tus sienes, entonces y sólo entonces le daremos sentido a la palabra empatía.
Hay tíos que dicen tener la polla no sólo colgando sino prendida a la cabeza; podríamos pensar que son amorfos, deformes o transformes, pero ellos se sienten normales y yo los siento así también.
Hay tías que dicen parecerse a los tíos, tíos que dicen de ellas que actúan como hombres y mujeres que piensan que ya aburre la manida batalla de sexos.
A mí me gusta una batalla...
miércoles, 29 de junio de 2011
Trinchera y barricada
Sinossuke se atrinchera. Intuye el peligro. Tiene miedo. No conoce otra manera de protegerse más que esconderse. Sinossuke teme terminar con su soledad. Su soledad es cómoda, es placentera, es egoísta y es libre. Sinossuke es hija única y mujer sola. Predestinada a caminar sola reconoce que a veces gusta de agarrarse de un brazo o de dejarse abrazar hasta casa; sobretodo en los retornos etílicos. Como no es romántica, sus despedidas no terminan en magreo en el portal; pero como tiene miedo, suele echarles de su casa en cuanto asoma la lucidez. Lucidez que se esconde en braguetas abultadas y despiadadas. Es víctima, pese a que los verdugos se empeñen en pintarla fría; y no los desmiente, porque ante ellos siempre será fría, gélida.
El desafío llega sobrio y asusta. Domina el juego pero le aterra la realidad. Piensa que es hora de enfrentarse a ella a cara descubierta, salir de la trinchera sin escudo y buscar el armisticio
pero...
Sinossuke se atrinchera, intuye el peligro, tiene miedo
domingo, 26 de junio de 2011
Vampires
Intento que lea mi mente, que vea en mi mirada, que entienda cómo respiro. Entre nosotros se interpone un velo que oculta mis intenciones. Él no es capaz de rasgarlo...y dice que se ha agotado intentándolo. Debe ser mi exigencia cruel, que no sé qué oculta, pero a la que sólo yo me acostumbro.
Cuando le conocí alardeó de adorar a las mujeres difíciles, y cuando dejé de conocerle, decía odiar mi dificultad. Decía tener una herida sangrante que no dejaba de manar y sentía que yo me alimentaba con esa sangre.
No se dio cuenta de que a mí sólo me gusta la sangre que brota de mis heridas.
viernes, 24 de junio de 2011
Tórrida
La ola de calor llegó sin previo aviso del parte meteorológico. Invadió la ciudad, pesó sobre los campos y a ella la envolvió en niebla.
Se pasó todo un invierno ansiando calor, y ahora que llegaba la ahogaba. Ocurre como con todo aquello que deseas sin pensarlo: en cuanto llega, ya te estás arrepintiendo del deseo, que se convierte en algo que quitarte de encima.
“Cuidado con lo que deseas...no vaya a ser que se cumpla”
La ola de calor la bañó de niebla y la arrojó a la orilla de sus sentimientos; que no podían alterarse con el frío, pero que empezaron a bullir con veintidós grados. Veintidós grados fueron fiebre. Los síntomas no se hicieron notar rápidamente. Comenzaron a llorar sus ojos; lágrimas rebeldes que no lograban ni siquiera refrescar el rostro. Luego fue la respiración; con la nariz taponada dejó de respirar para suspirar. Empalidecieron sus labios después a fuerza de apretarlos para no chillar. Su cuerpo se contracturó haciendo barrera y bloque contra los envites. El temblor se convirtió en movimiento natural...
Y fue la ola de calor que trajo consigo la niebla.
Amaneció el día soleado y todo presagiaba ausencia de tormenta, pero no tardó mucho en desatarse un tornado interior, al darse cuenta de que una vez más habían jugado con sus sentimientos. La habían engañado conscientemente y la habían hecho engañar. Lejos de descubrir lo que es el orgullo se hundió en el solsticio. La manipularon tocándole sus cimientos y haciéndola caer.
Y ahora espera que baje la marea, que se recojan las olas y que se lave la arena. Espera que todo siga su curso, que pase la ola de calor y que llegue el verano. Que lo natural se imponga en este tiempo loco y a esas personas que son puro artificio. Que los juegos sean entre personas y no con ellas. Que se despeje la niebla y luzca el sol.
Y espera que eso suceda pero sin desearlo, porque cuando el verano llegue, seguro que clamará por el otoño y la caída de la hoja. Si alguna certeza tiene durante esta ola de calor es de la existencia de las cuatro estaciones y de cómo en sus cambios se alteran los ánimos.
Todo pasa...todo llega.
lunes, 20 de junio de 2011
Littérature
Extrañar o echar de menos. No sé qué es más, pero ella hace las dos cosas. Extraña y echa de menos.
Siente que pierde el tiempo añorando, pero al mismo tiempo su naturaleza nostálgica la hace vivir así.
Mira fotos antiguas, quizás sacadas hace un minuto, y ya las siente pasadas. Lee textos apenas casi escritos, saluda personas conocidas hace nada y a las que consideró amigas.
Se mira en el espejo y se ve mayor.
No es que viva rápido, sino todo lo contrario: vive lento; aguanta cada minuto, se aferra a cada momento y recuerda a la que ya no es.
Recuerda a aquella niña que se ilusiona con todo, con todos; aquella chica que aplaude cada truco de magia muy fuerte y con la boca abierta y los ojos casi cerrados, aquella mujer que no se llegó a creer que se podía comer el mundo, y a la que hoy casi se la ha engullido todo, todos...
Extrañar o echar de menos. Ser o no ser.
Un día es Kafka y al siguiente es Shakespeare...y al otro es Nietzche o Unamuno que nunca pasa de moda...También puede ser Wilde o cualquier ruso del diecinueve, un japonés, una japonesa, poesía francesa o prosa excitante que conmueva...Valente, Aleixandre, Cernuda...Lationamérica recordando la barbarie que habita en ella y que le recuerda que tras un volcán chileno se encuentra un paraíso...Malditos, eruditos, hijos de puta con éxito, mujeres que encontraron el éxito cuando gritaron...cuando gritaron que gozaban, que sentían, que padecían, que existían y que podían estar de moda. Porque la moda llega cuando a ella ya se le pasó. Porque al final va a resultar que es un clásico y que por eso Unamuno duerme más cerca de ella que ningún otro. Porque añora, porque echa de menos, y porque piensa que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Porque ella no nació indignada, pero a la de tener uso de razón lo fue...
Y ahora prefiere ser nostálgica que indignada.
viernes, 17 de junio de 2011
Reducción al absurdo
Una mujer sola en una barra de moda. Ella disfrazada de sencilla y todos los demás presumiendo de algo que la mujer no alcanza a ver. Tontería que intenta aplastarla. La mujer se pregunta: ¿es menos una mujer sola que una cucaracha?
Inevitablemente Kafka.
Inevitablemente sola.
La mujer podría matar gratis o seguir bebiendo sola.
Bebe sola y muere gratis.
Ecologismo
Salí a comprar el periódico y aproveché para tirar en el contenedor del reciclaje una botella con un mensaje de S.O.S dentro.
Sabía que me cargaría el proceso; papel con vidrio.
Supongo que querría fastidiar al tiempo que quemaba un cartucho más...Es increíble cómo me he empeñado en demostrar que el romanticismo no existe para mí.
Sólo una ilusa grita al vacío esperando ser oída.
Subí a mi casa para esperar la llegada del camión de la basura asomada a la ventana. Fumaba un cigarrillo y llegó. A cámara lenta vi cómo enganchaba los contenedores, cómo los volcaba, los devolvía vacíos y se marchaba.
Me fui a la cama, soñé con olas...
Al día siguiente, madrugué para ir a trabajar. Me duché, desayuné, me vestí y cerré la puerta con llave al salir.
Al subirme al coche me di cuenta de que al lado de la puerta descansaba agotado mi mensaje de auxilio.
Supongo que se habría caído.
Lo recuperé y lo devolví al lugar donde siempre debió haber estado: el contenedor de papel.
miércoles, 15 de junio de 2011
Mito
De todos los mitos y leyendas, ella se quedaba con el de Lolita. No existía en toda la Cultura Clásica personaje que le suscitara tal fascinación. Y ella la hizo mito y leyenda.
Se acercaba la figura de lolita a la suya propia en que no había más pizca de intención en ellas que la de divertirse y la de no calibrar nunca las consecuencias que podían acarrear sus juegos.
Personas libres y sin ataduras, locas por seducir y ansiosas por ser seducidas.
Personas que conciben el tú a tú como un lance a muerte.
Mujeres siempre niñas
y niñas escondidas en curvas de mujer.
Dolores fue la matrona que asistió a su madre en el parto, y por ella, lleva su nombre. Es una Dolores ansiando ser una Lolita. Las uñas rojas coral, recortadas con los dientes; los vestidos con escote siempre en forma de corazón y frescas frutas estampadas. Volantes, guantes, turbantes, gafas...complementos perfectamente elegidos a juego con su perversión; a juego con su juego.
Dolores conquistó a su profesor de música tocando el arpa, a su monitor de natación mientras aprendía a lanzarse de cabeza, al enfermero de la escuela, cayéndose por las escaleras, al novio de su amiga, moviendo las caderas y al socorrista de la playa comiéndose un helado un día de lluvia estival.
Dolores era Lolita pero no porque lo ansiara sino porque la ansiaban.
Se acercaba la figura de lolita a la suya propia en que no había más pizca de intención en ellas que la de divertirse y la de no calibrar nunca las consecuencias que podían acarrear sus juegos.
Personas libres y sin ataduras, locas por seducir y ansiosas por ser seducidas.
Personas que conciben el tú a tú como un lance a muerte.
Mujeres siempre niñas
y niñas escondidas en curvas de mujer.
Dolores fue la matrona que asistió a su madre en el parto, y por ella, lleva su nombre. Es una Dolores ansiando ser una Lolita. Las uñas rojas coral, recortadas con los dientes; los vestidos con escote siempre en forma de corazón y frescas frutas estampadas. Volantes, guantes, turbantes, gafas...complementos perfectamente elegidos a juego con su perversión; a juego con su juego.
Dolores conquistó a su profesor de música tocando el arpa, a su monitor de natación mientras aprendía a lanzarse de cabeza, al enfermero de la escuela, cayéndose por las escaleras, al novio de su amiga, moviendo las caderas y al socorrista de la playa comiéndose un helado un día de lluvia estival.
Dolores era Lolita pero no porque lo ansiara sino porque la ansiaban.
viernes, 10 de junio de 2011
Heterosexual

No le resulta fácil como mujer ponerse en la piel de un hombre, más que nada porque ha sentido cómo muchos se la han rasgado, marcando así no sólo su cuerpo sino también su vida.
Sherezade disfrazada moviéndose como un hombre por las calles de Bagdad, cofrades bajo capirucho escondiendo su femineidad, burkas, maquillaje...capas y capas que esconden una piel quizás más suave pero sin duda también resistente.
Hoy ella jugó a ser él, y lo primero que hizo fue pensar en cómo se comportaría con ellas, con todas; porque si de algo estaba segura siendo él, es que habría muchas ellas en su vida. Si ya siendo mujer se sentía seducida por la mirada de muchas, por la melena, por la sonrisa, por el cruce de piernas...o se quedaba prendada de un vestido, de unos andares o de la caída de una blusa sobre la piel; siendo hombre suponía que la afición se tornaría en obsesión. La belleza de las mujeres, en todos sus rituales, elevaba la mera observación a categoría artística.
No dependía de factores sincrónicos, de modas o tendencias; era algo esencial, algo intrínseco codificado en la piel.
Jugando a ser Él, paseaba por la calle fijando su mirada en los ojos de todas las mujeres con las que se cruzaba. Topó con algunos limpios, con otros camuflados bajo capas de rímel negro, con ojos miopes tras gafas de pasta, con ojos abiertos que no veían nada, y con los suyos...Los de ella eran de mora, o de china, o de gitana; eran raza. Parecían dibujados por un trazo firme, diseñados en época de cánones. Eran grandes para su cara, que era linda, de niña. Ella se movía con paso marcial y sus caderas ondulaban compases de valses o ritmos latinos; porque en ella había contradicción, había verdad. No vio a una mujer escondida tras inseguridades, transfigurada apenas por artificios. Pero vio a una mujer que seguro que tenía miedos, porque la belleza que irradia de la verdad es pura virtud.
Sólo pudo seguirla por varias calles atestadas de gente con prisa que no se para ante lo que a ella siendo ella o siendo él, la paraliza...y no olvidó su rastro de belleza, de virtud, de verdad imposible de ocultar
jueves, 9 de junio de 2011
Ciao bella ciao

Despedirse para no volver a verse. Sacar un pañuelo blanco de un bolso negro y agitarlo al aire en un día gris sin contrastes.
Si por lo menos hubiese tenido esa oportunidad...Es la importancia de los gestos; quizás más importantes los no tenidos que los llevados a cabo. Si hubiese sabido que era la última vez que lo vería, se habría aferrado a él para decirle que pese a no saber si le amaba locamente, sabía que le quería conscientemente. Y para ella eso era lo importante: racionalmente había decidido unirse a él y ser pareja. Porque ser pareja es más que amarse. Es cuidarse. Y eso pudo ser definitivo y marcar aquella despedida. En aquella época ella necesitaba ser cuidada, y en aquella época ella aprendía a ser pareja. A él le pudo la impaciencia al ver que no salía su ego a escena, le pudieron las escenas en las que cuando se subía el telón ella era grande ante su público y que en cuanto se bajaba, se volvía pequeña entre sus brazos, ante su mirada. Le enfadaba que sólo sacara el genio para los demás, y que no se lo aplicara un poco más en su vida. Entendió que a ella le faltaban ganas.
Y no la dejó despedirse, porque una despedida era demasiado teatral y ella tenía tablas.
Y él se fue sin entender nada, sin comprenderla, sin aceptarla.
Y es la importancia de los gestos no tenidos: el abrazo, darse las manos, mirarse a los ojos, tender un guante, bajarse las medias, mojarse los labios...y no marcharse...
domingo, 5 de junio de 2011
Prèt-a-porter

Todos quieren oír palabras encendidas, leer palabras alegres, sentir emociones fuertes. Todos quieren que les lleven a nuevos lugares, que les dediquen miradas, que les susurren versos. Todos quieren que les entretengan, que les conmuevan, que les hagan pensar.
Y algunos quieren que sea ella quien escriba.
Y ella no puede porque se ha puesto su vestido más bonito, aquél que tiene perlas en las mangas, y una a una se le han ido cayendo. Y ahora se arrodilla por el suelo para recogerlas, con las mangas deshilachadas y las perlas clavándosele en las plantas de sus pies. Y ha dejado de sentirse guapa porque se siente ridícula, porque ha presumido de algo que ha resultado de una inconsistencia aun mayor que su talento.
Ahora debe aprender a coser no sólo las perlas, sino también sus palabras.
miércoles, 1 de junio de 2011
Leonard Cohen
16.Ya no estoy en mi mejor momento para practicarel oficio de los versos.
Se me da mucho mejorestar en el cuarto ropero con Sara.
Pero incluso en este mundo alternativotampoco estoy ya en mi mejor momento.
Necesitola compasión de mi propia atención.
Quién podría haber adivinadoque el corazón envejecedel contacto con otros.
49.Un día de estosserás el blancodel desprecio de los esclavos.Entonces no hablarás con tanta tranquilidadsobre tu libertad y tu amor.Entonces te aguantarás las ganasde ofrecernos tus respuestas.Tú tienes muchas cosas en la cabeza.Nosotros sólo pensamos en la venganza.
68.Dejé que tu mente entrara en mípor culpa de la soledad.Fui un hogar para tu visión.Pero no podría serlo dos veces.No pises tu sombra,no pises mi escoba.Yo mantendré tu sombra limpia.
95.El amor es un fuego.Arde por todas partes.Desfigura a todo el mundo.Es la excusa que el mundo ponepor ser tan feo.
102.Ya no me queda talento.Ya no puedo escribir más poemas.Ya podéis llamarme Len o Lennie,como siempre habéis querido hacer.Supongo que debería dejarlo,pero los viejos hábitos persisteny las mujeres no hacen más que empujarme a ello.Antes de que me acuséis de que os aburro(para vuestro definitivo triunfo y alivio)acordaos de que ni vosotros ni yopodemos hacer ya el amor,y una vez más habéis disfrutadode la compañía de mi alma.
114.Cada vez que mi mujer tiene un hijose vuelve loca;ve el mundo con lucidezy se vuelve loca.La tenemos que internarpara poder volver a la guerra.Hombres y mujeres muerenprecisamente delante del niño.
(Del libro La energía de los esclavos, publicado en Visor)
Se me da mucho mejorestar en el cuarto ropero con Sara.
Pero incluso en este mundo alternativotampoco estoy ya en mi mejor momento.
Necesitola compasión de mi propia atención.
Quién podría haber adivinadoque el corazón envejecedel contacto con otros.
49.Un día de estosserás el blancodel desprecio de los esclavos.Entonces no hablarás con tanta tranquilidadsobre tu libertad y tu amor.Entonces te aguantarás las ganasde ofrecernos tus respuestas.Tú tienes muchas cosas en la cabeza.Nosotros sólo pensamos en la venganza.
68.Dejé que tu mente entrara en mípor culpa de la soledad.Fui un hogar para tu visión.Pero no podría serlo dos veces.No pises tu sombra,no pises mi escoba.Yo mantendré tu sombra limpia.
95.El amor es un fuego.Arde por todas partes.Desfigura a todo el mundo.Es la excusa que el mundo ponepor ser tan feo.
102.Ya no me queda talento.Ya no puedo escribir más poemas.Ya podéis llamarme Len o Lennie,como siempre habéis querido hacer.Supongo que debería dejarlo,pero los viejos hábitos persisteny las mujeres no hacen más que empujarme a ello.Antes de que me acuséis de que os aburro(para vuestro definitivo triunfo y alivio)acordaos de que ni vosotros ni yopodemos hacer ya el amor,y una vez más habéis disfrutadode la compañía de mi alma.
114.Cada vez que mi mujer tiene un hijose vuelve loca;ve el mundo con lucidezy se vuelve loca.La tenemos que internarpara poder volver a la guerra.Hombres y mujeres muerenprecisamente delante del niño.
(Del libro La energía de los esclavos, publicado en Visor)
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