viernes, 25 de marzo de 2016
Contractura.
He subido una montaña y me pesa el oxígeno en los hombros. No consigo librarme. Allá donde vaya siempre me encuentro ese aire cargado. Arriba o abajo. Cuando decidí morir creí que levitaría levedad; no ha sido así. Ahora me hundo en profunda fosa intentando recordar que no morí pero que lo haré. He bajado la montaña y me arrepiento de no haber chillado allí arriba, porque aquí abajo la voz cae en picado, se ahoga hacia dentro y estalla en mí. Rebota hueca.
martes, 16 de febrero de 2016
Pleamar.
La inmediatez de un perro caza es lenta,
El rastro que deja tu mirada es huella
que araña una tierra barrida por la tormenta.
Mutilaciones del alma mecidas por la orilla
Y espuma que borra vestigios del mar.
Solitarios arrastran pasos de alas rotas
Sintiendo el peso muerto de la marea.
Pleamar.
El rastro que deja tu mirada es huella
que araña una tierra barrida por la tormenta.
Mutilaciones del alma mecidas por la orilla
Y espuma que borra vestigios del mar.
Solitarios arrastran pasos de alas rotas
Sintiendo el peso muerto de la marea.
Pleamar.
lunes, 18 de enero de 2016
Desvelada.
No cree poder perdonarle a la vida que le haya ido robando la inocencia. Un robo prolongado en el tiempo es una estafa y superar ese fraude parece imposible. Se fija en fotos no tan viejas como aquellas otras que revisita buscando el llanto. Se fija en fotos de hace unos siete años...suficientes para que haya descubierto el robo. O quizás sea solo crecer. Ese proceso natural en ella se torna revelación de la verdad y lejos de ser descubrimiento celebrado se convierte en la triste certeza de la vida. Crecer e ir despojándose de todo hasta tocar hueso y darse cuenta de que todo ha sido una auténtica mierda. Y una mentira.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Casablanca.
Siempre he pedido decencia a todas aquellas personas que ocuparon un lugar en mi vida. Decencia para ellas y para mí. Decencia por lo que fue y no pudo haber sido. Respeto a aquello que ilusionó, se compartió, se conoció. Por eso mismo, no puedo olvidar en un cajón de esos que quedan a medio cerrar a este blog que tanto me ha acompañado y tanto he querido. Ha conocido mi incontinencia y mi silencio, mis claros y oscuros, todas mis contradicciones.
En una vuelta que no llega a darse, giro.
Dudé del quid pro quo, sigo dudando; pero nunca dejará de gustarme el "no hago planes con tanta antelación" cuando le pregunta qué hará esta noche.
Queda esencialmente todo. Se ha ido tiempo.
domingo, 12 de abril de 2015
Tras tres meses
Silencio institucional.
Mutismo del habla.
Garganta quebrada por la conciencia.
Eco introvertido
poso de todo lo antes tragado.
Parálisis.
Vértigo.
Miedo, al final.
sábado, 3 de enero de 2015
Silba
Solo suenan canciones desnudas dentro de mí,
Las quiero vestir de fino cachemire
Las quiero tocar con plumas sin tintar
Las quiero maquillar pero aún no desvelar porque
Son canciones desnudas dentro de mí.
Las quiero abrigar con mi cuerpo al bailar
Las quiero cantar al sus letras borrar
Canciones desnudas que silban sirenas y suenan eco en los bosques.
Silban, suenan, resuenan, desnudas, sonidos, salidos, adiós...
Las quiero vestir de fino cachemire
Las quiero tocar con plumas sin tintar
Las quiero maquillar pero aún no desvelar porque
Son canciones desnudas dentro de mí.
Las quiero abrigar con mi cuerpo al bailar
Las quiero cantar al sus letras borrar
Canciones desnudas que silban sirenas y suenan eco en los bosques.
Silban, suenan, resuenan, desnudas, sonidos, salidos, adiós...
sábado, 27 de diciembre de 2014
Por ende...
Dar los buenos días a tu tristeza no es rutina, es vida.
Llorar sin poder evitarlo ante el solo recuerdo no es melancolía, es amor.
Tener la certeza de que tu vida no tiene sentido porque ya lo tuvo,
y eso es pretérito, del que pasó,
es verdad; no excusa.
Ser cobarde puede ser una opción.
Escribir canciones que nadie canta es una banda sonora sorda y muda pero llena de un barullo casi arrullo.
Dar las buenas noches a tu tristeza no es rutina, es educación.
jueves, 27 de noviembre de 2014
Muerte
Muerte consciente, alma quebrada en sordo llanto,
Muda muerte y ciego cielo que ha dejado de cernirse en lluvia
Diluida la sangre y hecho polvo el amor
Esparcido cual ceniza en la urna que soy yo.
Hueco recipiente encerrado al vacío de su hermetismo
Agrietada córnea con que miró,
Humo de espejos añicos
Sollozo en sombra
Tristeza que se asoma al balcón, otea, mira, no huye
Buenos días, tristeza.
martes, 30 de septiembre de 2014
...
Siento el sonido del desencuentro
la pálida sombra que sola llora
fina figura del desamor.
Siento en el hambre sólo el mordisco
de quien ansía su buen sabor.
Siento que siento y que lo siento
siento pedir tanto perdón.
Siento salado el agudo intento
que como el rayo también partió,
músculos, cuerdas, anclajes patrios
que retenían una ilusión.
lunes, 7 de julio de 2014
Valor. 7 de julio
Cuanto mejor lo quieres hacer, peor lo haces. El esfuerzo no sólo es un eufemismo antinatural sino que tampoco funciona. A la bailarina de cara esforzada pronto se le terminará la carrera y al corredor no se le admira a no ser que vuele sin esfuerzo. Los entrenamientos son necesarios para muchos al igual que al perro se le adiestra y lo agradece. Educar se confunde con adiestrar, adocenar y alinear; la educación no ha dado paso a la cortesía tampoco. Los principios se autoimponen naturalmente y las càrceles, de lo que estàn llenas, es de personas a las que a menudo se ha intentado educar con esfuerzo. Si no se puede, no se puede.
Empeñarse es fracasar a la larga.
Empeñarse es fracasar a la larga.
miércoles, 25 de junio de 2014
Mentiras
Una terrible forma de soledad es la de la verdad. Cuando ésta se impone no puedes más que callarte ante su inmensidad. El mar es verdad y es soledad al igual que lo es mi vida. El silencio sólo roto por emociones y contradicciones. La frustración y la soledad a veces se cogen de la mano y te recuerdan que lo que tienes encima es un techo de cristal.
Estoy a la deriva de un mar que me lleva en una fría corriente.
La felicidad se me antoja idiota en estos días de espuma.
La verdad aparece. Ya no me abofetea; es el abrazo de la soledad en el fondo del mar.
martes, 24 de junio de 2014
Sino estelas en la mar
(...) A no ser que tampoco hables contigo misma- le dijo su voz.
El diálogo entre su voz y su silencio era ya una lucha descarnada que había acabado con la confusión ganando.
martes, 20 de mayo de 2014
Al sabor de una película: Habitación en Roma.
Prefiero que no hablemos de nosotras.
Una pretensión de adagio que se desnuda de prejuicios para vestirme de intimidad.
viernes, 16 de mayo de 2014
Al sabor de una película: Lolita
Pequeña y grandiosa. Manipulación de la manipulada y perversión loca que convierte en maldito cuanto toca. Triunfo y derrota de un techo de cristal llamado moral. Costumbre normalizada de una mediocridad que ata y aprisiona. Cárcel para el más tonto de los locos. Libertad vengativa de la maldad traumática.
sábado, 12 de abril de 2014
Al sabor de una película: El lector.
El lector se convierte en la lectora. Ella y su cuadriculado carácter roto por la emoción de las letras. Ella y su recio temperamento quebrado en estremecimiento con el inicio de la Odisea. Ella y su vergüenza que torna en la mía. Su dificultad y mi facilidad y viceversa. Su incapacidad para la mecánica lectora y su destreza para la ejecución laboriosa de un trabajo, de una orden, de un cometido. Mi comprensión para la mujer, para la lectora y para la suicida. Mi llanto para su nulidad, su frialdad y mediocridad.
Elijo un fotograma:su mirada ante la primera vez. Porque es una película de primeras y últimas veces.
Elijo un fotograma:su mirada ante la primera vez. Porque es una película de primeras y últimas veces.
sábado, 5 de abril de 2014
Al sabor de una película..
Viendo a los tarados del nido del cuco en su rebelión y en su represión de largo pasillo abaldosado, oigo sus gritos resonando en eco en la bóveda pensada para ello que cubre el pasillo sinfín. Pese a odiar la subordinación larga cual pasillo de frenopàtico, no he podido evitar la frase anterior. ¿Cómo sino es el sufrimiento de un encierro en el que te manipulan, aíslan, anulan, alteran...
Veo el final y no sé sí río o lloro porque no sé si la libertad es la muerte o romper las cuerdas, pero siento el dolor de todo aquello que se plantea como solución.
Veo el final y no sé sí río o lloro porque no sé si la libertad es la muerte o romper las cuerdas, pero siento el dolor de todo aquello que se plantea como solución.
domingo, 26 de enero de 2014
Redundar en las ciudades.
No pensaba que París esperaría por ella. Preveía su hundimiento antes que el de Venecia. Pisar sus puentes. La femme sur le pont. Abrirse en canal por sus canales. Redundar en las ciudades. Le esperaría en París y vencerían en Venecia. Pariría venciendo sus miedos a volar, tomando su mano, aferràndose a él. Él que le dice vuela conmigo, sólo conmigo a París y te reencontraré en Venecia. Ella que no sabe qué teme más: si volar, si parir o los hundimientos. París.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Aborto sagrado.
Cuando ningún regalo vale porque ni abarca ni alcanza a significar lo que quieres decir, decides escribir. Le mandas postales desde lugares imaginados no sólo para saludarla sino para decirle que la quieres allí; en los lugares comunes y en los lugares míticos, en los que ya estuvisteis y en los que os quedan por estar, en todas las ocasiones...siempre. Mamá.
Cuando tienes la absoluta certeza de que el regalo es el tiempo desde que nos conocimos y los días que nos quedan...anillo de compromiso. Te regaló la palabra 'siempre' aunque me gustaría regalarte la respuesta al 'cómo'.
Cuando te vuelvo a ver en mis sueños o en fotos robadas, me regalas el sentido de mi vida. Abuela.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Penalización del aborto.
No se trata de volver cuando una se ha ido; es renacer. Porque hablando de eufemismos "irse" fue morir, y "volver" es un camino largo ya iniciado por Ulises pero siendo una Penélope que teje sus propias entrañas.
jueves, 21 de febrero de 2013
Bajo manta.
A la miedosa niña del abrigo rojo le asustaba jugar al escondite; temía que no la encontraran. Ya desde entonces, perder le provocaba una mezcla de resignación y rabia. Se le quedó pequeño el abrigo y su madre le compró otro; fue entonces cuando empezó a esconderse ignorando que no era un juego. Tardó en comprarse ella misma sus propios abrigos bajo los que ocultarse.
Parece que ha llegado el calor...
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