sábado, 24 de noviembre de 2012

Papel pegado


Se alojaba en un hotel junto al mar. La habitación era moderna pero mantenía el papel de las paredes de una época pasada. Se acercó y con su frágil uña pero larga lo rascó. Bajo aquel papel de tonos irisados emergía otro. Volvió a rascarlo y bajo aquél, otro asomaba. Repitió la operación y ocurrió lo mismo: debajo del tercero se intuía un cuarto. Su uña iba almacenando los distintos fragmentos. No paró. hubo un quinto, un sexto y al fin tocó pared. Ahí se afanó y clavó sus otras tres uñas. Sus dedos se movían rápidos despejando todo resto de papel. Quería encontrarlo, descubrirlo. Pasados unos minutos, había horadado parte de la pared; sus uñas estaban rotas y respiraba ansiosa. Acercó su cara al agujero; primero su oído, luego su ojo derecho y finalmente su boca. Entonces recibió la humedad en sus labios.Sin apenas reparar en ello se encontraba allí pegada. Pegada. Dejó correr el tiempo sin prisa por apurarlo y cuando se sintió desvanecer notó que el agujero donde se acomodaban sus labios se iba cerrando. Se apartó bruscamente y lo que había sido humedad se convirtió en sequedad. Sus labios se agrietaron como si se hubieran convertido en pared. Se llevó la mano a la boca y la piel se había convertido en papel. Papel pegado.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Cocinando un bollo.


Corre tras su personalidad. Se ha convertido en la sombra que persigue a la que era. Un espectro sin peso específico al que todos menean pensando en su ligera levedad. Creen que no duelen y marean las vueltas que le dan; es como esas piñatas de los niños, a las que golpean y mueven hasta que se rompen explotando. Cuando ella explote, ¿quién sabe lo que saldrá? ¿Su personalidad, por fin?
Cuando le preguntan su nombre, responde siempre muy bajito: Lina. Tiene que acabar diciendo : Soy Lina. Es toda una declaración de intenciones ese "soy Lina" que ni ella misma parece creerse. Todos luchan porque ella se crea que vale mucho y no quieren que se conforme con nada. Lo que realmente quieren es que sólo se quede con ellos y descarte al resto. Ella piensa que por qué no se callarán y se limitarán a quererla en silencio.
Lina corre tras su personalidad porque evoluciona y cambia. No es un compartimento estanco e inmutable. Es un cajón de sastre que abre y deja a los demás que también abran y guarden dentro aquello que quieran. Siguen sin apreciar que es ésa su auténtica personalidad.