domingo, 27 de septiembre de 2015

Casablanca.


Siempre he pedido decencia a todas aquellas personas que ocuparon un lugar en mi vida. Decencia para ellas y para mí. Decencia por lo que fue y no pudo haber sido. Respeto a aquello que ilusionó, se compartió, se conoció. Por eso mismo, no puedo olvidar en un cajón de esos que quedan a medio cerrar a este blog que tanto me ha acompañado y tanto he querido. Ha conocido mi incontinencia y mi silencio, mis claros y oscuros, todas mis contradicciones.
 En una vuelta que no llega a darse, giro.
Dudé del quid pro quo, sigo dudando; pero nunca dejará de gustarme el "no hago planes con tanta antelación" cuando le pregunta qué hará esta noche.
Queda esencialmente todo. Se ha ido tiempo.

domingo, 12 de abril de 2015

Tras tres meses

Silencio institucional.
Mutismo del habla.
Garganta quebrada por la conciencia. 
Eco introvertido
poso de todo lo antes tragado.
Parálisis.
Vértigo.
Miedo, al final.


sábado, 3 de enero de 2015

Silba

Solo suenan canciones desnudas dentro de mí,
Las quiero vestir de fino cachemire
Las quiero tocar con plumas sin tintar
Las quiero maquillar pero aún no desvelar porque
Son canciones desnudas dentro de mí.
 Las quiero abrigar con mi cuerpo al bailar
Las quiero cantar al sus letras borrar
Canciones desnudas que silban sirenas y suenan eco en los bosques.
Silban, suenan, resuenan, desnudas, sonidos, salidos, adiós...