domingo, 6 de mayo de 2012

Irene



Gracias mamá, por cortarme unas alas que me harían conocer infiernos.
Gracias mamá, por parirme sola.
Gracias por encantarte todo lo que no te gusta de mí,
Y por darme tierra que huele a ella.
Gracias por cobijarme en la sombra
y porque crezcan en mí historias que nunca me aburren.
Gracias por darme horizonte
y raíces que se aferran al sentimiento.
Gracias por nuestras soledades
llenas de almohadas empapadas,
por recoger mis furtivas lágrimas
y tocar todos los instrumentos de esta banda sinfónica.
Gracias mamá, por tu lecho de quimeras
por tus risas inocentes
por tus broncas preocupadas.
Por tus ojos chinos que me miran de verdad
y por tus manos calientes que calman mi piel.
Gracias mamá, por hacer que mi corazón chille callado
y por lanzarme a correr maratones asmáticas.
Por obligarme a mirar las lunas llenas
y explicarme que vivimos en los eclipses.
Gracias por no leer lo que me descubre
y por esconderte a escribir diarios secretos a la vista, no a mi mano.
Gracias por ser buena como ella
y por empujame a que la quiera más que a nadie.
Gracias por no darme hermanos
y por aguantar que todavía los quiera...
Por ese helado que comimos hoy
mientras juntas seguimos solas.
Por la lucha, por el amor, por las cuestiones...
por mi abuela
por su casa
por tus huesos casi rotos de sostenernos
y por tu alma que lo llena todo, de amor, de paz, de madre

5 comentarios:

Sara dijo...

Foto extraída de google imágenes y texto del mes de julio.
Vigente.

Nuage dijo...

Tu madre siente que pesa y vale ahora el doble: por la belleza del poema, por estar dedicado a ella y por tener una hija capaz de expresar algo tan profundo y complicado haciéndolo tan sencillo. Enhorabuena.

Sara dijo...

Muchísimas gracias.

FOLIE dijo...

Es precioso, Sara, y muy acertado. Me alegro que salga tu madre en tus palabras, antes siempre parecía ser el simple eslabón que te unía a tu abuela, y no es justo.

Un abrazo!

Sara dijo...

Siento si alguna vez no ha sonado protagonista aunque sé que ella lo prefiere. No pueden ser la una sin la otra y yo no puedo ser ni casi estar sin ellas.
Te agradezco mucho y siempre tus palabras.
Un beso