martes, 31 de mayo de 2011

40 de mayo.

Una niña a la que hoy sólo quiso su profesora se tiró llorando a sus brazos, y le enseñó su hombro, mordido por la que debería ser su madre.
Alguien que dice quererla se preocupa porque se crea lo que le cuenta esa niña.
Una madre intenta que su hija aleje sus preocupaciones
Y un padre que sólo disfruta con los deportes
Una paloma a la que se le resta identidad llamándola rata
Y unas plumas que sobrevuelan la ciudad
Miles de historias de amor abortadas
y una cama que rezuma su propio sudor
Unas ansias por escribir algo bello
versos que sólo habitan dentro de ella
prosa que huele mal.
Ideas que se escapan como la sidra al escanciarse
emociones que palpitan con el trago ingerido
palabras que brotan sin sentido.

Cadáveres exquisitos esperando sepultura.

3 comentarios:

Mariette dijo...

Tan personal.
Cierre las piernas, señorita.

Esgarracolchas dijo...

Esos cadáveres están por todas partes,también las palomas, también los malos padres.
Besos

Clara dijo...

Vale que la primavera se esta acabando sin la alegria de la luz, el calor, los colores y olores...pero a la vuelta de la esquina tenemos el VERANO.