lunes, 19 de septiembre de 2011

Posibles confesiones en El Retiro


Nunca le han pedido perdón. Y mira que le duelen las cosas. Ella está harta de hacerlo y de dar la cara para que se la partan. Sabe que no lo hace todo bien y se arrepiente de sus errores y a veces hasta de sus aciertos. Pero nunca nadie le ha pedido perdón. Piensa que si eso sucediese, sería ella la que acabara disculpándose ante el clemente por aquello de la falta de soberbia. Porque para lo que algunos es defecto, se torna virtud para ella. Orgullo, soberbia, vanidad, inconsciencia...Es morena y no quiere ser rubia, pero sí quiere orgullo, soberbia, vanidad, inconsciencia...
Qué rabia le da ser inteligente y ser tan tonta.
Es una cucaracha de Kafka.
Demasiada sensibilidad que acabará matándola. Hiperestesia le dijeron que padecía el amor de Juan Ramón Jiménez, de nombre Zenobia. Ya en el instituto supo de su muerte. Ya en el instituto probó su sufrimiento. Es un problema de las guapas: no pueden ser buenas; nadie se las cree.
Una protagonista más venida aquí y cargada de frustraciones y angustias. Todas llaman a mi puerta, y a todas invito a pasar. Me gusta quererlas y disfruto también lamiendo sus heridas, que son las mías. Alivia un poco. La mujer de hoy se llama Zenobia, pero es una de las mujeres más niñas que han pasado por aquí. Llora porque nadie le pide perdón ni se disculpa con ella. Llora de rabia. Lloran sus ojos negros, avergonzados. Se vuelve pequeña en su arrepentimiento y pierde la fuerza mascándola entre sus dientes. Le preocupa sacar su parte animal porque siempre que lo hace acaba pidiendo perdón; pesa mucho la carga cerebral. Le divierte sacar su parte animal y le encantaría poder decir "que se jodan los feos" aunque luego tenga que pedir perdón.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

A ti sí que te leo

El Joven llamado Cuervo dijo...

Cómo es una cuchara de Kafka? Tiene filo?
Por cierto, que problema el destino de los feos.

Mariette dijo...

Siempre cuesta decir perdón.


Mucho amor.

Nuage dijo...

Con tu escrito, muchas se sentirán identificadas y acompañadas en este mundo, aunque sigan sin pedirles perdón.

En El Retiro, qué bonito.

sara dijo...

Hola!
No sé qué decir, El texto es una mierda. Os agradezco mucho vuestros comentarios.
Debería darnos igual que no pidan perdón, pero es que detrás está la falta de educación...y eso me mata. Qué distinto es ser animal a ser maleducado.
Educación al poder.

Anónimo dijo...

Eres muy franca, si el texto no es muy bueno, pero es curioso como todos acabamos leyendo entre lineas y detectamos tu intento y tu intención, ciao Chère Dora, sabes que te leemos aunque no siempre participemos.

sara dijo...

Vale que el texto sea una mierda...pero el título tiene su punto...

ciao