martes, 6 de marzo de 2012

DiscorDante.



Los que tienen ya una edad sabrán que la ilusión es algo que viene y va. Ella en vez de entender esto como ley natural, lo siente como triste felonía.
Se siente traicionada por algo que está por encima de las personas y que es su propia naturaleza. Creía conocerse a ella y a sus límites, pensaba conocer toda la teoría acerca de sus comportamientos, pero se ha visto sorprendida por una traición, la de su propia naturaleza.
De natural ella es creativa, y eso es algo que marca todo lo demás. Sus malicias fruto de eso son, de una mente rápida que habla más rápido que la boca.
 Se ha inventado vidas: las que le gustaría vivir, las que no soporta (para conocerlas), las que ha envidiado...Si existir es la versión cutre de ser y de estar, ella no existe.
Hoy me la he encontrado estando y siendo. Asomaba de su bolso La Divina Comedia. Pensé que sería un truco; algo impostado que busca crear efecto. Decidí espiarla. Observé que esperaba a alguien en las proximidades de una iglesia. Pasado poco tiempo, vi sus ojos turbarse al tiempo que echaba mano al libro que antes asomaba. Fue como una contraseña que activó su paso y que hizo que él la siguiera. Me extrañó la seguridad de sus pasos. Tuve que aminorar mi marcha si no quería alcanzarlos. Un pájaro espino sobrevoló mi mente. De ella esperaría que pudiera dar catequesis al cura y poesía al feligrés.
 Los perdí de vista pero ahora sé que en ella la ilusión va y viene  porque es y está.

5 comentarios:

Himalia dijo...

:)

Noelplebeyo dijo...

divina, en cualquier caso

FOLIE dijo...

HOla Sara! hoy yo también tengo las ilusiones en la cabeza, o perdidas por las venas, o ya en el desagüe... Un beso grande!!

Javier dijo...

Qué triste lo de "los que tienen ya una edad". Pero es verdad.

Al principio la ilusión está siempre, constantemente. Luego se acaba.

Me ha parecido un texto muy bonito y triste.

Un saludo.

Ana Delgado dijo...

pasé por aquí
y me quedé
con tu permiso.
Lindo blog ;)