sábado, 15 de enero de 2011

C'est la vie



Llega el primer aniversario, el cabo de año. Ensombrece un día soleado la figura de la iglesia. Los recuerdos no son sombras pero se diluyen como bruma; algunos se quedan fijos, inamovibles: la imagen de la muerte, las miserias de la vejez, los ruidos de la enfermedad...Son los sentimientos los que no se alteran inmutables: la ternura mayor conocida, el amor sin remilgos, la identificación plena y el arraigo.

Pasa un año que cunde por una vida, porque aunque parezca que nada ha cambiado, ha sido el primer año de una nueva vida, huérfana de referente y carente de sentido.

La cocina funciona a pleno rendimiento esperando a los invitados que rindan comiendo homenaje.

Yo no arranco a funcionar. Me voy encogiendo por momentos sintiéndome la niña que lo hacía en su regazo; una niña de 30 años que la triplicaba en kilos y que sin considerarlo buscaba sus mimos, su aliento, su mirada.

Ha pasado un año y sigo durmiendo a su lado.

5 comentarios:

Clara dijo...

Virajes, cambios, zancadillas, uniones, acontecimientos, fallecimientos, enfermedades...

Ciertamente los virajes de la vida nos ponen ante caminos nuevos para recorrer. Caminos desconocidos que marcan una vida nueva infinitamente mas que el cambio de año.

Mariette dijo...

¿Felicidades?

Tortura de mente.

(Enhorabuena por los tripecientos seguidores más. Cada vez que me meto aumentan)

FOLIE dijo...

Treinta años recibiendo abrazos, aliento y su mirada es un regalo que te durará toda la vida. Y que nada ni nadie te podrá arrebatar.
Un abrazo fuerte.

Sara dijo...

Gracias, chicas, por acompañarme.
Un beso y un abrazo fuerte

Cova dijo...

Y la vida sigue,así tiene que ser...todo lo que esa relación te ha enseñado,aportado(sabiduría,cariño,complicidad...)siempre estará contigo.Aunque la pena es inevitable es parte de la propia vida.Me alegro de que su recuerdo siga acompañando tus noches y tus días.Y la vida sigue...
Te mando un buen achuchón,que espero darte personalmente pronto .Besotes Sara