sábado, 8 de enero de 2011

Je suis fan



Cuando la abandonó ella se olvidó de la música. En su casa reinó el silencio durante los días, y sólo se permitió acompañar sus noches acompañadas por aquella música que había venido con él. No deja de ser cruel para con ella y no deja de ser un homenaje a la memoria el que sonase aquella sinfonía siempre en su cama. Era absolutamente evocador y absurdo. Sus fugaces acompañantes no entendían su emoción ante aquellos acordes, pero sentían cómo se alejaba con el transcurrir de la melodía. Se entregaba a la música y no a ellos.
Se torturaba pensando que lo hacía como un acto más de amor empecinado y necio hacia a él, pero cuando acudió a aquella sala y escuchó en directo a aquél que sonaba en sus noches, entendió que lo que realmente amaba era aquella música que la hacía estremecer.


Reapareció la música en sus días
(Y los músicos...)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

I like youre picture,Chère Dora, et tes mots, tes textes ainsi que tes commentaires aimables á chacuns de nous. Me has recordado esta vieja canción, espero te guste:
http://www.youtube.com/watch?v=dz8AJh7_mKc

Anónimo dijo...

Te he encontrado por casualidad y cualquiera diría que me conoces perfectamente...alucinante¡¡¡Sara Otsedom

FOLIE dijo...

Qué lindo todas las huellas que nos dejan quienes pasaron por nosotras y que acaban siendo surcos de nuestra piel o circunvoluciones de nuestro cerebro.

Clara dijo...

La musica, que muchas veces nos transporta en el tiempo, es la banda sonora de nuestra vida.

Myles dijo...

Me agrado leer entre tus recuerdos, en esa musica que acompaña el post.
Abrazos.

Maiko 舞子 dijo...

Identificar a alguien solo con música es algo que yo siempre he hecho, hay música que al escucharla me produce mucha tristeza, aunque también hermosos recuerdos. Precioso, realmente bello.
Maiko