sábado, 5 de marzo de 2011

Caín-Abel et elle.


Las dos hermanas no se querían. Disimulaban ante el mundo; se besaban protocolariamente en público, se daban la paz en las iglesias y se felicitaban cumpleaños incluso santos. No se querían. Procedían de un mismo vientre y de una misma casa, pero pesaban más otros sentimientos entre ellas.
La hija única las veía desde lejos y no evitaba cierto regocijo ante su frialdad. La hija única las besaba protocolariamente, festejaba sus cumpleaños, pero ni santos ni paz ni iglesia cabían en ella. Las envidiaba cuando las veía marchar juntas, sin hablarse...
Pensaba la hija única que era mala y que ser única era bueno para esa hermana no tenida, pues si envidiaba a aquellas hermanas, qué no haría con la suya propia.
Sabía de su egoísmo, de su lucha por ser la mejor, de lo poco que le gustaban los eclipses pese a lo poético, de su incapacidad para compartir. Sabía que le gustaba gustar y que era ladrona. Robar a una hermana es sucio, pero seguro que para ella sería divertido.
La hija única podría parecer un monstruo, pero no más que las dos hermanas.
La hija única se hace daño a sí misma, sangra hacia dentro, metaboliza bilis.
Las dos hermanas no dejan de ser dos hijas únicas peleadas por tener que ser hermanas.

16 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Hola, Sara, estoy visitando espacios que suelo ver en los blogs de amigos, el tuyo aparece en uno de ellos. Me pareció muy bueno, así que voy a quedarme por aquí como seguidor.
Si tienes ganas, te invito a pasar por el mío.
Un saludo desde Argentina.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

Gloria dijo...

Hola Sara.

Muy bueno tu relato. Hay personas que el egoísmo las ciega y son incapaces de ver nada más.

Me ha gustado tu blog. Te sigo.

Un abrazo.

Sara dijo...

Gracias por tu invitación.
Bienvenido.

Sara dijo...

Gloria, bienvenida tú también.
Es un gusto recibiros. Espero que os guste el blog, pese a mis entradas sórdidas y horribles, cada vez más.

Mariette dijo...

Claro, entradas horribles. Fea. Tonta. Ya no te quiero.


(Qué tonta estás, anda...)

Sara dijo...

Tampoco te pases.
Vale que me salió así, un poco...no sé. Pero es que el temita de hoy...
Un beso

Clara dijo...

Sin el AMOR que encanta,

la soledad del ermitaño espanta,

pero mas espantosa es todavia

la soledad de dos en compañia.

Siempre me ha gustado la frasecita de Campoamor; es triste sentirse solo, y mas estando con alguien, pero tampoco hay que olvidarse del AMOR que encanta, de la complicidad, de la participacion, del disfrute de los buenos momentos, del aprendizaje comun, de la simbiosis, de la propiedad conmutativa...

Sara dijo...

Bonita conjunción de ciencia y letras en tu comentario.
Un beso

Mariette dijo...

Si es que estás tonta, por ahí diciendo que escribes horrible...
¡Con lo que a mí me gusta!

Mi noche va a ser sobria y ya echo de menos el ardor de garganta. Saludos aburridos desde lejos del campamento base. Corto.

Mr. Hyde dijo...

Bello y terrible

David dijo...

Que manera tienes de escribir... desconcertante la mayoría de caso para mí...

¿sabes? Me gusta :)

Ahondas en lugares muy significativos y les imprimes con tus letras y su forma verbal un aire de difusa distancia (vaya rollo jajaj perdón)

Un placer pasarme y leerte, uno aprende aquí :))

La reflexión... BUENISIMA!!!

Besos en Domingo

joplin dijo...

Escalofriante
La realidad en su crudeza más horrible.
¿El corazón helado de quien no encuentra el cariño que ansia?
Egoísmo,envidia,hipocresía. Todo virtud.
Como siempre te admiro,como nunca me sorprendes.
Saludos

M.Samsa dijo...

a mí me gusta el rollo que ha escrito David...así que no puedo añadir nada más...

bueno sí, haces del arte algo sencillo. Y eso es tremendamente díficil..:P

Sara dijo...

JOder, gracias.
A Mr Hyde, a David, a Joplin, a M.Samsa, a Mariette (que seguro que hoy no tienes resaca; no hay mal que por bien no venga) Y a todos los que pasáis por aquí escribais o no.
Que tengáis una buena semana. änimo

Rocío dijo...

Me encanta la última frase y la idea de metabolizar bilis.
Preciosa canción para acompañar.

Un beso.

Sara dijo...

Otro beso para ti.
A mí también me gusta el título. Gracias, guapa, por tus palabras.