martes, 22 de marzo de 2011

Cruel



Volvía a casa emocionada con la sorpresa para él. Podría contarle cómo eran sus ovarios. Se los describió minuciosamente: -son como esas galletas con pintas de cholocate-Él puso cara de oler mierda. - Me encantan tus genitales-le dijo. Recuerda cómo nos reimos cuando nos enteramos de lo de la cirugía de estética vaginogenital. Pero cuando me dijiste lo de la sorpresa y me diste aquella pista ("es algo ultrafemenino"), reconozco que pensé en la depilación. Conociendo tu excentricidad, y reconociendo mi curiosidad... una vez vi unos recortes que guardabas en una de tus carpetas; eran pelucas púbicas. Hoy pensaba que me sorprenderías con algo así...pero...una foto de tus ovarios...y que me digas que son como una galleta con pintas de chocolate...Francamente, cari, me has decepcionado.

-Las pintitas de chocolate son quistes, churri. Como sé que te preocupas tanto por mí, no quise decírtelo a lo médico.

Pero no pongas esa cara...me rasurarán completamente cuando me operen....


Y quizás entonces me ponga la peluca.



9 comentarios:

yosónico dijo...

jajaja joder...cari.

Sara dijo...

me pasé un poco, sí

Mariette dijo...

Tremendo.


Sísísísí.

FOLIE dijo...

No hay nada como unos quistecillos que te den más masa muscular, más vello animalesco y más deseo sexual...

menina raposa dijo...

woaw holly fuck... que texto maravilhoso!!!

joplin dijo...

Es una situación más común de lo que parece, aunque con ese toque de humor, suena menos patética.
Lo que me deja extrañada es leer de tu mano el cari y el churri.
Besos

ESGARRACOLCHAS dijo...

ja,ja,ja qué coqueta!!!

Clara dijo...

Cruel, muy cruel.

Sara dijo...

Son crueles ambos. Él lo es con ella y ella lo es consigo misma. Dicen quererse mucho, sólo hace falta ver cómo se dirigen el uno al otro. La coquetería, ¿puede camuflar la falta de autoestima?
Ironías...