sábado, 6 de agosto de 2011

Drame


Una niña que lleva un abrigo rojo se esconde en su habitación y lejos de taparse los oídos, permanece atenta a la discusión que en la cocina chillan los padres.
Paralizada sobre la cama, es consciente de cómo se va contracturando su cuello con cada grito. No pestañea; casi no respira. Parece un animal alerta. Fija la mirada en un punto y su cara es tan seria...
No se quita su abrigo rojo.
En la cocina oye su nombre en la boca de su madre; no la llama, sólo la utiliza para atacarle y para protegerla. Oye gritar también vicios, reproches, insultos; gritar llanto, portazos...
Ella no se quita su abrigo rojo.
Se han separado. Él en un cuarto, ella encerrada en el baño. Él dice: amargada, cago en dios...Ella llora.
La niña siente vértigo en la barriga.
 Vomita sobre su abrigo rojo.
Sólo ha vomitado la comida; todo lo demás se queda dentro.



9 comentarios:

José Luis Moreno-Ruiz dijo...

Enhorabuena, Sara.
Eso sí que es explicitar el terror, sin cuentos. Una narración perfecta. Absolutamente perfecta.
JL

Omega dijo...

Me encanto!
Me gusta la tematica de la repeticion ^^
Saludos!

Sentimentiras dijo...

Siempre se queda dentro.

Escribes muy bien sobre las mujeres. Me gustan las mujeres que (nos) dibujas.

Un beso, Sara.

sara dijo...

Muchas gracias, de verdad.
Ha sido un texto duro de escribir y que también se me ha quedado dentro.
Un beso.

Anónimo dijo...

y yo me la voy a comer, la vomitona. Típico. Y tú. Te aconsejo -por lo que venga- pongas: factor 90.

sara dijo...

No entiendo ni tus comentarios ni tu consejo.

Anónimo dijo...

Entonces, cojonudo, porque yo no entiendo tu pelo... Sara go!
PD. se te nota en la mirada
que vives enamorada.
PD: lee despacio y claro.
bs. Vuelve a cantarnos algo hoy, por fa.

Aka dijo...

Un texto estremecedor y terrorífico Sara, enhorabuena por la valentia de escribir sobre un tema tan delicado, está escrito con belleza y delicadeza a pesar de la violencia que representa. Me ha impactado mucho, de verdad.
Un abrazo

A Solas Con Lucía dijo...

Fantástico Sara. Me ha encantado.