lunes, 22 de agosto de 2011

Misivas


Está paralizada de sensaciones para arriba. Está dominada de impulsos hacia abajo. Está siendo acosada por ella misma y sigue queriendo escribir para él.
No es correspondencia en ninguno de los sentidos. Son palabras disparadas a hacer diana en él. Se prepara para una nueva carga; lo hace sin ducharse, tras haberse dado un baño de mar. La piel tirante y seca le recuerda la coraza escamada del animal. La sal que cubre las pestañas y las engorda  le recuerda que acabará tragando agua de mar y es entonces cuando teme desnudarse, porque intuye que acabará convirtiéndose en estatua de sal ante la sola visión de su cuerpo desnudo.

Quizás no esté preparada para escribirle ahora y tal vez no lo haya estado nunca.

2 comentarios:

Kramen dijo...

O quizas igual que ocurre con el mar... la luna hace que por dentro de ella se muevan las mareas e irremediablemente.

Todo suceda sin que pueda ponerse remedio. Porque no hay diques para personas ni frenos sin goma en los pies.

Nelson dijo...

Hello Sara! I have been visiting your blog. Very understandable , simple and elegant. Congrats for your work. Visit me too. I wish a excellent tuesday for you, with very smiles and peace! Thanks for sharing!