lunes, 8 de agosto de 2011

Game over


                    Cristina Borobia

En la sala de las puertas cerradas hay una que se abre con gran facilidad. Ella entra sin dudar con la ansiedad de una Alicia atravesando el espejo. Un abismo se abre a sus pies. Ha entrado en el mundo del deseo. Tras ella se cierra la puerta ; se queda encerrada en un túnel con forma de espiral. Sabe que allí dentro no serán las cosas siempre como ella quiera. Se convertirá en objeto de deseo en algunos tramos, mientras que en otros ansiará aquellos frutos que cuelgan de las ramas más altas; pasará hambre y sed que no será peor que el frío y el calor. Se sentirá febril durante todo el recorrido. Sufrirá porque le gustan las cosas que duelen y por ser tan necia de saberlo y aun así empeñarse.Se angustiará también al intuír el final del camino y en aquellos tramos donde no vea nada. Tendrá que aprender a transitar con orgullo porque cada vez que lo pierde se acumulan puntos a su rabia acumulada. Deberá aprender también a disimular, a esquivar y a no dejarse llevar; pero le será muy difícil porque está en el mundo del deseo y se siente además sola.

2 comentarios:

Aka dijo...

El mundo de los deseos está lleno de peligros, pero también de grandes premios, hace bien en abrir esa puerta y entrar en él. Besos

Anónimo dijo...

Entonces...¿bien, no?