domingo, 1 de julio de 2012

Maldito Nevado Ruiz.


Erupción del volcán Nevado Ruiz.
Lejos de ser esto una crónica se convierte en la expresión de unos sentimientos.
Colombia llevaba el nombre de la tierra de su madre. Era una morena de pelo largo indio y ojos rasgados que llamaba la atención por su gesto, siempre serio. Había quien llegaba a pensar que tenía los dientes podres y por eso nunca sonreía. Ella creía que lo que tenía podre era el alma.
Colombia amaneció aquel día nevada y sus nieves serían perpetuas. El hielo cubriría el calor de su piel para siempre y ni el más intenso de los orgasmos lograría deshacer el frío que la envuelve. Nada tiene que ver con el estado de su alma ni con la pinta de sus dientes.
 Colombia utiliza sus dientes para morderse el alma.
Sólo su sangre palpitante logra manchar el nevado de su piel...que no se derrite; llora.

1 comentario:

Fernando Garriga dijo...

uf habrá que darle calor de afuera a la pobre y decirle que ya, que está bien,que a veces hay mañanitas de sol que no es para tanto ni para tan poco