viernes, 4 de febrero de 2011

Dédicace





Hoy celebro que no he abandonado la carrera. Como en las metas volantes del ciclismo atravieso levantando los brazos para continuar. El amarillo no me sienta bien, compite con mi piel, así que no sufro por no llevar el maillot. El mío es un deporte individual, y la mía, una vida solitaria; así que cruzo la línea de meta sabiendo que mañana la competición continúa más dura, más sola. Con un poco de suerte me topo en el campamento base con alguien que quiera festejar esta noche conmigo; si está en esta carrera, seguro que me interesa. Hace tiempo que nadie me regala un poema y languidezco sin lírica. Los días mecánicos de esta cadena de producción se tornan grises sin un verso que llevarse a la boca. Si de mí saliera poesía me gustaría regalarla. Mis regalos significan lo mismo que yo.


Hoy celebro el cumpleaños de mi abuela y por primera vez se me ha pasado por la cabeza ir al cementerio para volver a preguntarle si está orgullosa de mí; pero no puedo. Ella me ha hecho un regalo hoy en su primer cumpleaños sin ella y por eso he ganado esta etapa; para ella. Quid pro quo siempre.


Te regalo todas mis palabras.


8 comentarios:

Mariette dijo...

Yo te daría un achuchón, pero como estás lejos te dejo palabras.

Me encanta.

Sara dijo...

Me encanta "me encanta".
Muchas gracias,Mariette.
Buenas noches etílicas desde el campamento base.

Mariette dijo...

Buenos días etílicos desde aquí, a una distancia desconocida del campamento base. Hip.

Nietzsche dijo...

La celebración por tu no abandono es mutua. También le agradezco a ella que te empujara una etapa más. Es bello tener una mano así, aunque sea en la distancia.

Nunca encuentro el campamento base.

Sara dijo...

Mi incredulidad en el más allá hace que no note esa mano empujando o acariciando, pero se ha producido una casualidad de ésas que parecen señal o símbolo y que te mueven en días inmóviles.
Te agradezco mucho el comentario, Nietzsche.
Y con respecto al campamento base... supongo que si estás en carrera y no lo encuentras, acabarán yendo a por ti.
Y si no, casi que mejor. Rutas alternativas y nuevos sitios donde hacer noche.

Clara dijo...

Te acompaño en el sentimiento de la tristeza, y en el de la alegria de haber tenido a alguien especial.
Besos.

FOLIE dijo...

El otro día leyendo un libro que mi jefa me puso en las manos me acordé de ti, porque boceto tu historia a través de palabras deshilachadas. Y me acordé de tu abuela. Creo que todos los que te leemos le tenemos cierto afecto a ese ser que imaginamos detrás de esa simple palabra: abuela. Un abrazo para un cumpleaños en medio del invierno.

Sara dijo...

NO creais que no siento cierto pudor. El otro día pensaba que este blog nace para hablar de mi pérdida sin miedo a la reiteración. Pese a que no suelo esconder mis sentimientos, sí me quedan muchas cosas dentro. Javier, que ya no escribe por aquí, me dijo un día que yo necesitaba subir a una montaña y gritar lo que sentía a todo el mundo. Puede ser. El caso es que me emociona tanto su recuerdo...por eso, Folie, Clara, os agradezco tanto vuestras palabras hacia ella. Ya me había lanzado a escribir lo mucho que la quería y la extraño...
Releyendo lo escrito "mi pérdida", me he dado cuenta de que debo rectificar a " mis pérdidas"(guardando la distancia, claro).
Vaya rollo que he soltado.
Gracias,