jueves, 9 de junio de 2011

Ciao bella ciao




Despedirse para no volver a verse. Sacar un pañuelo blanco de un bolso negro y agitarlo al aire en un día gris sin contrastes.
Si por lo menos hubiese tenido esa oportunidad...Es la importancia de los gestos; quizás más importantes los no tenidos que los llevados a cabo. Si hubiese sabido que era la última vez que lo vería, se habría aferrado a él para decirle que pese a no saber si le amaba locamente, sabía que le quería conscientemente. Y para ella eso era lo importante: racionalmente había decidido unirse a él y ser pareja. Porque ser pareja es más que amarse. Es cuidarse. Y eso pudo ser definitivo y marcar aquella despedida. En aquella época ella necesitaba ser cuidada, y en aquella época ella aprendía a ser pareja. A él le pudo la impaciencia al ver que no salía su ego a escena, le pudieron las escenas en las que cuando se subía el telón ella era grande ante su público y que en cuanto se bajaba, se volvía pequeña entre sus brazos, ante su mirada. Le enfadaba que sólo sacara el genio para los demás, y que no se lo aplicara un poco más en su vida. Entendió que a ella le faltaban ganas.
Y no la dejó despedirse, porque una despedida era demasiado teatral y ella tenía tablas.
Y él se fue sin entender nada, sin comprenderla, sin aceptarla.
Y es la importancia de los gestos no tenidos: el abrazo, darse las manos, mirarse a los ojos, tender un guante, bajarse las medias, mojarse los labios...y no marcharse...

7 comentarios:

jojoaquin dijo...

me ha encantado. Muy bien escrito. Chao;)

FOLIE dijo...

Ahí está la trampa... detrás de todas las oportunidades dadas estaban los gestos supuestos de despedida...
Yo también estoy aprendiendo a amar con la cabeza. Y a dar.
Un besito.

trapecista dijo...

pues sí... qué nos cuesta expresar nuestros sentimientos!!!

Javier dijo...

En el amor no pueden faltar ganas. Buen texto, Sara,

Un saludo.

Ico dijo...

la importancia de los gestos, la valentía de aceptar y de estar..

Andreas Selvi dijo...

Los gestos... Atreverse a ser protagonista en la vida, hacerla propia.
Precioso. Un beso.

Mariette dijo...

El cambio del francés al italiano me ha sobresaltado un poco.