miércoles, 4 de agosto de 2010

Fièvre rouge

Hoy con el delirio de la fiebre no distingo bien el límite entre Dora y Sara.
A estas alturas supongo que a alguno le pase como a mí: que la odie y que la quiera.
Pienso mucho en su muerte, en su asesinato; y curiosamente no tengo valor para matarla yo misma. Será como dice alguno de mis detractores que nunca le doy la cara a los problemas.
Alguna vez oigo o leo lo que no os gusta de Dora, y he de deciros que precisamente por ser imperfecta me gusta a mí. Claro que me toca los cojones su falta de iniciativa, que no aproveche las oportunidades, que diga siempre que no, que viva hacia dentro...pero la siento humana y la siento bella.
Dora llegó a mi vida por casualidad, quizás portase una linterna roja, el color que siempre la acompaña. Decidí pasear un ratito con ella, incluso saltamos franjas-zanjas juntas. También imaginamos atardecederes extremeños y nos reímos de todo el mundo. Conocimos gente Clara y bilingüe. Compartimos momentos y me erigí en su narradora. Hemos sido cómplices y puede que volvamos a serlo de asesinato algún día.
Imagino una lucha donde sobrevive y yo, malherida, escribo con sangre en las manos, el honor que supone luchar con digno rival.
Dora y Sara.
Sara y Dora.
Un quiasmo poético, un paralelismo real...


9 comentarios:

linterna roja dijo...

Hoy es una noche de esas raras, muy rara, y no voy a decirte donde estoy pero te juro que tu texto me llega, como por arte de magia, al mismísimo corazón y me cura (un poco).

Un beso y gracias

Sara dijo...

Idem.
Parecería que agosto no es el mes más oportuno para estar malas, pero...
Yo me tomo las píldoras de tus reseñas, los chutes de tebecedario (buenísimos), y bebo a tragos tus historias.

Un beso y gracias a ti

Anónimo dijo...

Chère Dora, les fièvres, même les rouges, les rivalités, les lenternes rouges,et de même les couchés de soleil s´appaisent, refroidissent et finalement s´éteignent, et c´est ainsi que la tragédie de la vie se transforme en drame lorsque l´on l´applique dans l´art.
Tu ne trouveras ici parmis nous aucuns complices pour assassiner une si illustre narraTRICE.

Clara dijo...

Si no puedes con tu enemigo, unete a el-la

Anónimo dijo...

Soyons conscients(es) des Infortunes de la Vertu.

Victor dijo...

Lo mejor de la vida llega siempre por casualidad, y se va poque la vida es así de desagradecida: cuanto más das, más te quita.

Sara dijo...

Gracias por vuestros comentarios.Parece que Dora en un gesto de absoluta solidaridad, ha decidido enfermar conmigo. Yo más bien lo entendí como una ingratitud de la vida más: mala, sin internet, sin Dora, sin vosotros...
He extrañado tanto todo...
Hay que ver lo que es la conexión,las conexiones, ...
Cher anónimo: Tes mots sont très stimulantes pour moi.
Clara: los enemigos se alían en frente común, así que si lo pienso con tu habitual optimismo, unida a ellos, Vaya fiesta!!
Víctor:¿ha sido una casualidad que llegaras hasta aquí? Me da igual; espero que te quieras quedar.

un beso

Sara dijo...

Ah, comme le Marquis de Sade

Nietzsche dijo...

Buen cine para buen post, o viceversa. La dualidad de almas en un mismo cuerpo como el lobo estepario o Tyler nos persigue a todos. Aunque más que dualidad yo lo calificaría como multiplicidad. ¡Somos tantas vidas para una sola! La lucha es cruenta.