domingo, 19 de septiembre de 2010

Chien policier



Un día le pregunté qué era lo peor y lo mejor de ser hija única.

Sabía que era para ella un estigma que había marcado fuertemente su personalidad.

Respondió como suele hacerlo, con naturalidad y contundencia:

-Lo mejor y lo peor es sentirte única.

Estuvo un buen rato contándome cómo los celos habían aparecido en su vida y habían devastado su autoestima.

Sorprende ver a una mujer así flaqueando de inseguridad, convirtiéndose en una niña que teme que la abandonen.

Recuerda la escena en la que le pidió a aquel novio, recién llegados a una fiesta, que no la dejara sola, y como al poco rato, ella había desaparecido con sus nuevas amigas. Cuando la encontró, él le reprochó su ausencia, y ella enfadada le pidió su próximo regalo de cumpleaños: una correa de perro de esas extensibles.

Sabe de sobra que si hubiera ocurrido al revés ella se habría enfadado mucho con él, pero no le permite a él ese enfado.

A partir de aquel día se empezaron a tener miedo: él a que ella lo dejara, y ella a que él la conociera.

Los vaticinios se cumplieron y la dejó él.

Hay vergüenza en sus palabras recordando su historia, aunque no puede evitar una risilla de malicia.

Siente celos pero no deja que los sientan por ella.

Siente celos sistemáticamente cuando nota que el cariño o la atención que atesora se desvía. Y también siente envidia del nuevo foco de atención.

Le ocurre con su familia, con sus amigos, con sus compañeros y con sus novios.

Me dice que está segura de que también le ocurrirá conmigo en cuanto le cuente que he conocido a alguien que tiene muchas cosas que contar. Ahí le rebato que puede que se canse ella primero. Y con la naturalidad y la contundencia que la caracteriza, se ríe y me dice:

-Tienes razón.


Yo la entiendo y la quiero.




9 comentarios:

Sara dijo...

La ilustración es de Yuka Yamaguchi.

Cova dijo...

El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
PROVERBIO TURCO
Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la respuesta.
ED CUNNINGHAM
Seducimos valiéndonos de mentiras y pretendemos ser amados por nosotros mismos
PAUL GERALDY
En el amor la experiencia no cuenta para nada;porque si contase no se volvería a amar
HENRI FRANÇOIS DE RÉGNIER
Cuando veas una persona buena,trata de imitarlo;cuando veas una persona mala,examínate a ti mismo
CONFUCIO
Juzgamos las acciones humanas,no por lo que son,sino por el disgusto o el placer que nos causan.
ANATOLE FRANCE
Yo jamás hago caso de los buenos consejos.Es la única cosa que se puede hacer con ellos.
OSCAR WILDE


Que te voy a decir,que tú no sepas...
Besotes

FOLIE dijo...

Siempre me ha dado miedo considerar los celos como muestras de amor (recuerdo una fiesta donde algunas mujeres comentaban que les encantaba que su chico las interrumpiera si hablaban con otro hombre, les gustaba que él marcara su territorio). Los celos destruyen al que los siente; pero también al otro, al que cede a los desvaríos del que tiene enfrente y condiciona su conducta para no avivar las llamas de un dolor que se alimenta de fantasmas. Me parece imposible no sentir cierta dosis de celos. Me parece imprescindible tener el suficiente estómago para que nunca nunca le lleguen, ni de refilón, al otro. A veces también creo que los celos son una excusa para no amar, o no amar bien (cuántas veces me he sorprendido a mí misma intentando estropear una historia...) y también sé de la vida, desgarradora, que encierran...

linterna roja dijo...

Bello. Me encantó volver.

Estoy despistada.

javier dijo...

La cuestión de ser hijo único me sugiere paz, pero también una inmensa soledad. Uno no se pelea por los juguetes, ni siente celos por el cariño. Por contra, tampoco tienes ese hermano-amigo. Me recuerda los versos de Labordeta hablando del paso del tiempo y de la soledad devorándonos.

"Todo se hace paisaje,
todo se hace monte,
solitario matojo, viento y horizonte.
Los recuerdos anidan entre el polvo,
la tapia derrumbada y el ocaso del cielo.
Un día y otro día los abaten,
los rompen, los trituran,
y al final ni tumbas, ni páramos ni yedra:
Sólo olvido."

Pero Dora, no sufras. Has conseguido sin pretenderlo, desde tu soledad no escogida, ser nuestro alma gemela, nuestra hermana-amiga. Y envejeceremos contigo para que perdure tu recuerdo.

javier dijo...

Hoy viendo las noticias, no tuve duda. Si tuviera que ponerte rostro y figura, serías la Julia Roberts de los blog. Esperamos impacientes tu próxima aventura. Leerte es como ver un clásico del cine. Sugieres tantos detalles...

Clara dijo...

Celos: m. pl. Sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra.
Un poco escueta, la definicion de la R.A.E.; escasa porque reduce esa sensacion al amor, olvidandose de la amistad, el trabajo y tantos otros campos a los que se podria aplicar.
Incluso habria que contemplarlos como enfermedad, o como trastorno, o simplemente una debilidad, casi siempre incontrolable.
¿Y que seria lo contrario de los celos?¿Confianza?
Y si es asi, en quien se tiene esa confianza?¿En uno mismo o en los demas?

Nietzsche dijo...

Los celos no tienen nada que ver con amar a alguien distinto del yo, ni con envidias a terceros. Sólo son desvaríos de nuestro amor propio, a veces reflejado sobre el otro. Me pregunto... ¿necesitamos a alguien para amarnos? ¿Necesitamos ese espejo, que cuando se empaña o se aleja nos hunde porque ya no nos llega ni su amor ni el nuestro?

linterna roja dijo...

He vuelto a leer este cuento tuyo. Me mueve un montón por razones varias. Es que últimamente siento celos ¿sabes?

Un montón.