miércoles, 8 de septiembre de 2010

Cinéma d'auteur



Nunca iba al cine, pero fantaseaba con hacer el amor en uno.

No quería que fuese el aburrimiento el que impulsara la pasión. Prefería que surgiese de la inspiración provocada por una escena, o de la emoción contenida tras un diálogo definitivo, o de la sugestión de un primer plano, o de la banda sonora que acompaña toda una vida.

Viendo sola una película en casa, se imaginó ese momento; cuando aparecen los créditos finales de la película y el tema principal. Cuando por primera vez cruzan sus miradas después de haber cruzado respiraciones durante la cinta. Ese momento de encuentro de emociones y de sensaciones, embriagados por el arte y conmocionados por la belleza. Impactados por la interpretación y tocados en la sensibilidad. Descubrir eso en el primer cruce de miradas y lempezar a hacer el amor con los ojos. Volver a conectar la respiración sin dejar de descubrir la mirada y alzar una mano para posar una caricia. Notar una piel ligeramente sobresaltada todavía, y unos labios fríos que saben a calor. Besarse al ritmo de la banda sonora, con los ojos cerrados creando fotogramas de final feliz. Buscar el abrazo en la incomodidad de una butaca que se antoja pequeña para dos pero donde se encuentra el bienestar de estar bien. Querer rodar por un suelo enmoquetado y encajar en un sitio recogido de miradas indiscretas, mientras la música sigue sonando al compás de la respiración jadeante de los amantes.

Derramar una lágrima cuando se presiente el final.

Dejar de un lado el tempo cinematográfico y volver al real para subirse las bragas e intentar pasar lo más desapercibida posible a la salida de la sala con la cara llena de rubor y el ánimo muy alterado.

Quizás si se pudiera fumar en las salas iría más al cine.



5 comentarios:

javier dijo...

El día en que Dora se tornó bailarina o baila-Dora él hacía preguntas con su mirada y ella respondía con la suya su quizás, quizás, quizás… como en el tema de Nat King Cole. Al final la bella danza de la provoca-Dora odalisca se tornó en tragedia griega. Terminada la fiesta se separaron. En la calle ya hacía fresco, y una última cerveza al lado de un alma amiga hizo que su desdichada pareja de baile tornase a la realidad y recuperase nuevamente la alegría. Cuando ya se dirigía a casa cuentan los noctámbulos transeúntes que tarareaba letras del mismo autor como "Cachito" o "Ansiedad". Nadie supo responder a si en el fondo su alma aún estaba herida o si simplemente se recreaba en su anticuado repertorio.

FOLIE dijo...

Hoy, hace menos de una hora, he comentado que quería encontrar la película "Deseando amar" para regalarla.
Linda escena: fondo de letras sobre negro y caricias rojas en primer plano...

Anónimo dijo...

Chère Dora, puedes montarte tu propia pelicula en tu casa, en tu cuarto, en tu cama,entre tus sábanas, en tu mente y después fumarte un cigarillo como si acabarás de rodar una mágnifica escenas,... pero al abrir los ojos solo estás tú.
La banda sonora de fondo podría ser esta si me permites una sugerencia
http://www.youtube.com/watch?v=ixnOV7vsLmc

Sara dijo...

Gracias por ser, por estar y por escribir.
Javi: Dora ya pidió hace mucho que bailasen con ella. Me alegra que hayas aceptado su invitación.
Folie: tú sí que eres linda.
Cher Anónimo: más vale sola que mal acompañada. (Dora dixit)Bienvenido (Sara dice)
Espero que sigamos compartiendo bandas sonoras originales.

Cova dijo...

"Hacer el amor con los ojos"¡¡Q dulce!!!Para mi no hay nada más intenso que mantener la mirada,mientras la respiración y el corazón se aceleran.
¿Sería posible que las fantasías se hicieran realidad?¿realmente la realidad se acercaría alguna vez a la minuciosa y personal fantasía de cada uno?¿que cada momento fuera como el imaginado y suspirado?
Ojalá!!!
Besotes Sara