sábado, 4 de septiembre de 2010

Mirage


Inspirar o ser inspirada.
Activa o pasiva.

Observar o ser observada.
Paciente o impaciente.

Conmover o ser conmovido.
Femenino y masculino.

Piano o arpa.
Tacto u oído.

Mares u océanos.
Bien o mal.
Ser o estar.

Ni le gustaban las disyuntivas ni las parejas. Aunque prefería los números pares sin gustarle nada los números.
Se entretenía con estos pensamientos y los escribía en servilletas de papel cuyo destino final era el fondo de su bolso o entre las páginas de algún libro.
Se aburría cuando no había nadie a quien mirar, cuando no había nadie a quien admirar.
Se descubrió a sí misma mirando su reflejo en el cristal de la cafetería. Se guiñó el ojo y se le escapó la risa. Debían de ser las reminiscencias de los solitarios juegos infantiles frente a un espejo.
Esa tarde se sintió un espejismo de sí misma.



1 comentario:

FOLIE dijo...

Poder fundir la disyuntiva y ser una inspiración inspirada, ser las aguas que pertenecen al mar y al océano a la misma vez. Ser paciente e impaciente a un tiempo, mientras se escucha el roce de la piel. Reivindicar la oración copulativa.
Hoy hablé de que soy tímida y extrovertida, según el humano que tenga en frente...