viernes, 10 de septiembre de 2010

Histoire ¿naturelle?

¿Qué significa descubrir que tenemos una historia?
Abrir los ojos como atentos espectadores de nuestro pasado. Espectadores que buscan respuestas en lo que han sido y vivido para explicar lo que son y lo que viven.
Haciendo limpieza en su cuarto encontró sus diarios de niña. Comienzan a los once años y perduran hasta los veintidós. Para una mujer amante de las letras es emocionante ver la evolución de su letra. Una caligrafía que cambia como cambió su cuerpo, se va estilizando con el tiempo con trazos firmes y líneas sinuosas. También emociona la inseguridad ortográfica y un vocabulario sin salpicar de picardía. Llama la atención cómo en cada época (bien diferenciada por episodios cronológicos y pausas) se percibe una aparente seguridad de haber llegado a la meta. Cómo se plasman desengaños prematuros como huellas fijas que han de marcar su camino. Cómo se intuyen los amores incipientes y se retratan amores infinitos. Leyendo sus diarios se imaginó como si de su propia nieta se tratara y estuviera descubriendo los secretos de familia. Derramó alguna lágrima ante la evocación de sentimientos olvidados, de personas traspasadas y de ridículos transcritos. Soltó alguna carcajada ante su imagen de niña chica. Bailó sentada al ritmo de la discoteca antes transitada...
y se envolvió de nostalgia, de ternura, de pena...
y pensó si eso es la Historia.
Se horrorizó repitiendo pautas que parecen sorprenderla mucho en sus primeras veces, y que ahora ha interiorizado como movimiento natural.
Se encontró escribiendo sobre la muerte cuando apenas comienza su vida.
Se ve corriendo tras el Amor. Persiguiendo quimeras.
Su vida se juega en los tiempos de una partida de ajedrez. Ella mueve ficha y espera mientras que el tiempo corre viendo cómo se consume con la ansiedad de ejecutar el próximo movimiento.
Dora se ha dejado envolver por los recuerdos y ha disfrutado hurgando en su propia historia.
Ha utilizado la llave que con tanto mimo un día guardó alejándola de curiosidades ajenas.
Ha sucumbido a su curiosidad, y ha caído en su propia trampa.


11 comentarios:

Sara dijo...

La fantástica ilustración es de Milo Manara. Merece la pena detenerse en ella. Y la canción me ayuda en la rentré al curro por las mañanas. ¿Bailamos?

FOLIE dijo...

Qué genial... ay, sé lo que es ver la propia caligrafía evolucionar, saber que se censuraban las palabras morbosas por miedo a que fueran leídas y, sobre todo, sé lo que es leer esa seguridad de haber llegado a la meta, una y otra vez (esas edades de insegura omnipotencia...)
¿Qué pasó a los veintidós para que se interrumpiera esa intimidad, ese momento de necesidad imperiosa de ir a escribir en un rincón?
No quiero que se nos apaguen con los años los amores locos, la vergüenza gustosa, las dudas, la búsqueda y el descubrimiento...

Cova dijo...

Está genial la idea de unir los eslabones de la historia con una consecución de escenas entrelazadas..Los dibujos de Manara son alucinantes,perfectos y preciosos,con multitud de detalles,y con esa carga erótica..casi pornográfica.
Cuando,pasado el tiempo,Dora lea estos relatos que escribe, se volverá a envolver en nostalgia y a emocionar con su vocabulario y su manera de expresar sus emociones.
Besotes

Nietzsche dijo...

La imagen resume lo que ha sido la historia de nuestra especie hasta hoy, el motor que nos ha movido: la guerra y el sexo.
Me pregunto si será tan sencillo encontrar el motor que nos mueve, no como especie, sino como individuos. ¿Sexo? ¿Amor? ¿Ego? ¿Cusiosidad? ¿Supervivencia?
Quizá tu evolución caligráfica nos puede decir algo al respecto.

Cova dijo...

Nietzsche,¿realmente es tan sencillo definir lo que ha movido a la humanidad hasta nuestros días?¿si el motor fuera sólo la guerra y el sexo,no seguiríamos viviendo en las cavernas?¿el afán de superación,la solidaridad,la imaginación,el estudio,el pensamiento filosófico y tecnológico...,jugarían un papel importante en la historia?¿y si es así,la guerra y el sexo,serían nada más parte de ese motor que nos ha movido como especie y como individuos?
Para mi es difícil resumir un concepto tan amplio,pero puestos a definir en dos palabras,elegiría amor y supervivencia como el motor que nos mueve como individuos.
Espero que esta intromisión no te moleste.Sólo tu nombre,de un filósofo tan controvertido, como complicado de descifrar,imponen respeto,para una mente inquieta,pero poco cultivada como la mía.
Un saludo

Clara dijo...

Puede que esto sea contrario a la gran verdad de vivir el momento, pero tambien creo que el pensar en como vamos a ver nuestro propio pasado al recordarlo, deberia ser algo a tener en cuenta. Me refiero a lo que sea que marque la diferencia cuando al encontrarnos rememorando una situacion, la vemos ahora fuera de lugar o no.

javier dijo...

Historia!!! ¿La Historia de quién?

Los parias de la tierra, el proletariado, siempre han vivido la misma historia. Una historia de explotación y de miseria. Una historia de marginación y de opresión.

Quizá el sexo sólo haya sido un arma para perpetuarse y para no resignarse a ser devorados por la casta dominante y por la ignominia de los poderosos.

No creo que la Historia se reduzca a guerra y sexo. Con permiso de nuestra educa-Dora, me identifico más con la postura de Cova.

Por cada minuto de placer, la inmensa mayoría de los mortales, la clase trabajadora, ha padecido incontables desvelos, multitud de desprecios, un sinfín de desventuras.

El motor de la Historia han sido los gritos y el compromiso de las madres (y de los padres…) que han visto como sus hijos languidecían hasta morir por la codicia de los poderosos que se vanagloriaban de dirigir la Historia y los destinos de la Humanidad, cuando en el fondo sólo cavaban su propia fosa en uno de los volúmenes de alguna rancia enciclopedia histórica (a veces histérica).

Cuando se trata de nuestra propia historia, las anotaciones y los recuerdos de estampas idílicas deben de conducirnos más a potenciar nuestro protagonismo en secuencias semejantes que a crearnos una falsa sensación de comodidad basada en el simple recuerdo.

En definitiva, no hay historia sin sufrimiento. Pero no hay sufrimiento que se aguante sin una dosis reparadora de placer y de dignidad. Somos parias y famélica legión… pero sin nosotros la Historia no existe, ni tan siquiera la historia cotidiana.

javier dijo...

Entrar en este blog es una tentación como el chocolate. Nunca basta con una onza.
Uno entra por echar una miradita a la carrera, pero luego acaba quedándose. Voy a tener que conformarme con ser lector y dejar la faceta de comentarista porque ya no me quedan días de 25 horas. Un beso.

Anónimo dijo...

Histoire naturelle ou rétroévolution? si algún sentido tiene un mundo en informatizada sincronía es el de permitirnos recuperar la vieja sabiduría de las cosas sin tiempo, el presente de un vivir diariamente reinventado y es por eso por lo que nuestra Chère Dora sucumbe a su propia curiosidad recreancdose en la evolucion de su propia caligrafía porque para seguir evolucionando necesita de sus raíces. El "retroprogreso" es, así, un modelo de salud y de equilibrio. "Cuanto más hondas las raíces, más alto el árbol", escribía Nietzsche.

Ricardo Miñana dijo...

Muy reflexivo tu escrito y magnífica ilustración, un placer pasar a leerte.
que tengas una feliz semana.

Sara dijo...

Uf. Gracias.
Recuerdo cuando le dije a Clara que había empezado a escribir un blog y que me gustaría que comentara en él. Ella me respondió que qué era lo que yo quería. Recuerdo que le dijei que escribiera sólo si un texto le sugería algo.
Me encanta ver cómo algunos textos invitan a la sugestión.
Os agradezco a todos que aceptéis mi invitación.
Y espero que Dora os lo haga pasar tan bien como a mí.