viernes, 22 de abril de 2011

Cocktail




Sinosuke es medio india medio japonesa. La piel de su rostro es india, la de su cuerpo, japonesa. Se mueve entre la blancura más absoluta y el dorado amarillento, lo que le confiere perpetuo aspecto enfermizo en la cara y lozanía inmaculada en el cuerpo. Sinosuke tiene pelo de india, ojos japoneses. El brillo de su mirada proviene de la mezcla; de la de razas y de la de alcohol. Sinosuke bebe para alegrarse, para estimularse, para evadirse, para llorar. Bebe para justificarse; para poder hacer lo que realmente desea y no se atrevería de otra forma. Sinosuke no sabe si quiere ser Sinosuke, no sabe ni siquiera si se conoce. Cuando bebe sale una parte de sí misma adorable y siempre reprobable. Su parte de india salvaje. Su génesis y origen. Subyace su barbarie bajo la dermis japonesa que siempre disimula. Sonríe sin perder el equilibrio. Ha cambiado la ceremonia del té por rituales etílicos que cumple con la rigurosidad aprendida. Sinosuke bebe rápido, es elegante al servir las copas, no le tiembla el pulso mientras. Al beber tiende a cerrar sus ojos japoneses, que rápidamente abre al paso del licor por la garganta. Sinosuke debe beber sola; hacerlo en compañía supone peligro: para ella y para ellos. El alcohol se convierte en el disfraz perfecto bajo el que esconderse para ser otra. Lo que no sabe es si como cuando nos disfrazamos lo que hacemos es elegir identidades soñadas. La bella Sinosuke lo es más cuando se embriaga: se llena de picardía, afila la mirada, sonríe y ríe, deviene la melancolía, humo de tristeza, lágrimas, soledad...
Sinosuke se perfila los ojos, bucea en el vestidor buscando la prenda que la haga brillar sentada en la barra del bar al que irá para beber sola y encontrar a alguien que brinde luego con ella en su casa. Aunque quiera ocultarlo bajo su disfraz Sinosuke sólo busca caricias que reconforten su soledad. Es una buena chica.


11 comentarios:

Mariette dijo...

Sinosuke, con -s de Sara.

Diego Volianihil dijo...

Dan ganas de irse al bar con ella.

Javier H dijo...

Tal vez cualquier acto que hagamos para atenuar la soledad sea válido y justificable.
Muy interesante tu blog, cargado de sensibilidad y de mujeres e historias interesantes. A Sinosuke me la he tropezado alguna noche que otra.

Un saludo.

javier dijo...

Sinosuke es una mujer que anhela seguir siendo niña y que se resiste a disfrutar del sexo sin excusas. Acostumbrada a novelar finales interesados e irreales mantiene su rutina de caza sin llegar a paladear sus propias presas. No se da cuenta de que en esta vida las cosas tornan tan rápido que una puede pasar de cazadora a presa sin darse cuenta. Quizá debería cambiar de coto y buscar presas que no sean animales de barra. Pero ello la obligaría a ser ella misma.

Sara dijo...

Hola!
Mariette, quién no comparte o compartiría algo con Sinosuke?
Diego, claro que sí. Si tiene el día divertido, seguro que nos lo hace pasar muy bien.
Javier H, encantada de conocerte. La soledad es muchas veces la culpable. A que sí?
Javier, parece que no te guste Sinosuke. Ella entiende el juego, y sabe de sus peligros; por eso juega.

Muchas gracias por todas vuestras palabras.
Un beso

Clara dijo...

Como dijo Manuel Muñoz Sánchez:

He salido a la calle abrazado a la tristeza:
vi lo que no mira nadie y me dio vergüenza y pena.
Soledad que te pegas a mi alma
en la dulce soledad de este campo de otoño.
No hay momentos de sosiego.
Rebeldía pura de amores sin amores.
Ilusiones puras y puros conformismos
intentando levantar el espíritu nostálgico
de querer estar contigo y nunca estarlo.

Los llantos desconsolados que estrangulan las gargantas;
los ancianos encorvados: parece que la tierra les llama.

Volverás de vez en cuando a estas tierras agrietadas
y verás de nuevo a quien te ama borracho;
borracho de amores y libertades.
Y también de vinos por olvidarte. Borracho…

Me da pena que se admire el valor en la batalla;
menos mal que con los rifles no se matan las palabras.

Y si surgen saludos y palabras
tal vez notes la dureza de mi estilo
queriendo no herirte en nada,
y en mi soledad sólo herirme yo mismo.

La justicia está arrestada por orden de la avaricia;
el dinero que te salva es el mismo que asesina.

Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.

Soledad de amores triste y pura,
soledad de amores y locura.

No me des más esperanzas: sé que todo son mentiras;
sacos llenos de agujeros para guardar alegrías.

Besos

jorge dijo...

Mejor beber para tener el valor de ser quien se quiere ser, que renunciar.

No hay que explicar lo que se desea, hay que buscarlo.

kynikos dijo...

llevo un buen rato descubriendo tu página. me encanta cómo escribes, como a distancia, fría, vertiendo palabras con peso de piedra, pero con cada deshoje, dejas caer también un algo que le da pulso propio.
no me meto en el resto de las entradas por no cansarte.
un placer.
un saludo, sincero.

Advenedizo. dijo...

me gusta Sinosuke. Es adorable.

Sara dijo...

Hola!
Gracias Clara por los versos.
Jorge, estoy de acuerdo contigo.
Kynikos, gracias por los elogios. Son un subidón en un día de resaca como hoy.
Advenedizo, reconozco que a mí también me gusta, pero más que adorable creo que es temible.

Un beso

Anónimo dijo...

No crec que beure sigui la solució, per a mostrar qui ets en realitat. Per qué la adicció (alcholisme) més endevant li repercutirà al organisme i a la zona cerebral, es a dir podria acabar tenint Doble personalitat accentuada o fins i tot Skizofrènia múltiple.