domingo, 3 de abril de 2011

Parfum



¿Conoces a alguien a quien le desagrade el olor de su madre?

Parece algo contranatural, tipo aberración. Si le damos la vuelta, sería tipo monstruoso: una madre a quien desagrade el olor de su criatura...

Cuando su novio le dijo que no le gustaba su perfume, sabía que la iba a dejar. Tardaría más o menos, pero llegaría ese momento.

Tenía experiencias previas, con otras personas, donde el principio odorífero marcaba el principio del final. Le pasó con unas compañeras de piso malavenidas: cuando empezaron a desagradarse por los olores (corporales, artificiales, gastronómicos o de ambiente) descubrieron lo deteriorado de la relación.

También le pasó en algún trabajo que al principio olía a gloria y en su final a mierda.

Ella misma se atufaba en algunos momentos.

Volviendo al olor materno, le gusta pensar que es una herencia matriarcal. Las abuelas lo atesoran durante toda una vida y cuando ésta termina se lo pasan a las madres, no sólo para que lo conserven y retengan, sino también para que lo amplíen y personalicen. Así se conforma una esencia que raro es a quien no enganche.

A veces el olor de la criatura recién nacida o en sus primeros años evoca al de la abuela en sus últimos. Teorías de los círculos que se van cerrando a la vez que se abren.

Quizás a las otras personas se las huela sólo por partes: genital a la pareja, posible o real; axilar al compañero, dérmico al otro sexo, doméstico a las familias...

A todos nos gusta oler bien y todos difrutamos oliendo. Cuando el gozo se torna tortura, salta la alarma fragante.

¿La hueles?



10 comentarios:

Mariette dijo...

Precioso. Y razonablemente inventado. Perfecto.

Sara dijo...

Gracias, Mariette.
Y tú, ¿a qué hueles?
Me gustaría saber a qué oléis y si usáis perfume, cuál?.
Un beso

Rocío dijo...

Oye que razón llevas Sara...
Cuando alguien te está empezando a caer mal -al menos yo- suelo decir "es que no lo soporto, no soporto ya ni siquiera cómo huele".

(Yo huelo a D.Algodón :P )

Sara dijo...

Pues muy rica.
Gracias por pasarte, comentar y compartir.

Pigmalión dijo...

Hay un dato curioso que descubrí hace poco; los bebés reconocen a sus madres por el olor, es el primer sentido que desarrollan. Partiendo de este descubrimiento científico debe ser una aberración que no nos guste el olor de nuestras madres.

Tengo que confesar que en el amor debe ser igual de importante el olor de la persona a la que se ama. En mi caso lo es. Soy muy maniático de los olores. Hasta el olor corporal debe gustarme para sentirme bien con alguien.

Pero el abuso del perfume me causa una cierta repulsión. Me gusta el olor sutil que da un leve toque a la personalidad, a la esencia de la persona.

Maravillosa entrada de tu blog.

Pigmalion es un toque de "agua de Loewe", (El frasco unisex, es que el de hombre ya no huele tan bien)

Sara dijo...

mmmm
Yo a veces uso Aire loco. Por qué será?
Déjame agradecerte que sigas quid pro quo y muy especialmente que hayas compartido.

jojoaquin dijo...

el olfato es el sentido que más revela y perdura. Tiene conexión directa con la memoria. Un mal aroma puede arruinar un paisaje, una melodía, una cita...Me ha gustado

FOLIE dijo...

Yo, colonia de mora...


(la primera vez que fui a recogerlo al aeropuerto se montó en mi coche, y olía... olía a él... quedé enganchadita...)

Clara dijo...

Y pensar que hay personas que no perciben los olores.
Que tienen perdido uno de los cinco (o seis)canales por los que percibimos el mundo exterior...
Curioso.Deberia estar considerado como minusvalia,no?

Scardanelli dijo...

tiene temperatura, es cálido o fresco el rastro que perdura, aun instantes después de su paso,... si llegaste tarde te pone en su rastro y si sucedió hace mucho tiempo es un fogonazo que no atiende a la intención de aprehenderlo, seguido vuelve a desvanecerse,... no se le ve venir ni se escucha su llegada, pero se cruza como un relámpago

y sí...