miércoles, 6 de abril de 2011

Poésie



Se le ocurren tantas metáforas mientras mira la taza llena de café...

Vive en la metáfora mientras sueña, piensa y actúa...

Cree en la metáfora como forma de relacionarse...

Y dice: "si la metáfora es un recurso, por qué no se usa más?

Quiere un mundo gobernado por la poesía, y si no gobernado que sea regido, que suena mejor.

Todas aquellas almas, cuerpos y voces poéticas deberían alzarse ante tamaño mundo prosaico.

La rebelión de la inteligencia, de la ocurrencia, de la creación. La vanguardia de la mente dormida.

Lo dice ella que es prosa y lija pero que siente con la métrica libre.

Lo ha dicho ella que vive en la sinestesia.


Música descubierta a través de José Luis Moreno Ruiz.

6 comentarios:

Sara dijo...

Y que el amor puede surgir de una metáfora...

Scardanelli dijo...

y sí, hasta autoconsumirse, la metáfora, la imagen... será qué se puede participar? será qué se puede compartir?... un anhelo,
siempre y en estos tiempos quiero que sea esencial, pero no se si es un subproducto del alma para defenderse, para enaltecerse, para no encarar de frente lo que no gusta.. no se...

temas y preocupaciones coincidentes o convergentes

José Luis Moreno-Ruiz dijo...

Sí, en la redundancia está el estilo, y el sueño, pura tautología, es una metáfora.
(Vayamos a lo que importa: me alegra que te guste St Vincent).
JL

David dijo...

... Preciosa prosa versada...

... sentir con la métrica libre... me ha encantado!!!

Frida... Maravillosa!!!

Es bueno vivir en la SINESTESIA...

Saludos en prosa

ANONIMADA dijo...

Creo que mi metafora de la vida seria el agua.
Que lo mismo corre en torrente, que se queda helada, o va desalojando gota a gota. Se desliza sinuosa, se filtra en la tierra. Da la vida y la quita. Corre, salta, llueve, graniza, nieva. todo siempre mejor que la sequia.
¿eres metafora?

FOLIE dijo...

Coincido plenamente, amo la metáfora, pensar la vida con imágenes superpuestas y palabras que esconden lo que dicen, juguetonas. Y amo a las dos Fridas, las que yo también llevo dentro, unas veces apretando con fuerza la mano que las une, y otras tentada de soltar la pinza que contiene la sangre del corazón dejándola escapar...