domingo, 28 de noviembre de 2010

Mourir de vieillesse



-Con un poco de cariño viviría hasta los 110 años.

El día que dijo eso era un hombre de 90 que apenas comía. Su respuesta vino provocada por cuestionar su dieta, y la receptora, su hija, no pudo más que callarse ante el reproche velado que escondían sus palabras.

Cuando el hombre volvió a quedarse solo, respiró tranquilo ante su intimidad no invadida. Mientras la hija bajaba por las escaleras, pensaba que no era capaz de querer a ese hombre.

Dora lo veía pasear mecánicamente con paso marcial. Sabía que él había sido infeliz y había provocado infelicidad. Cuando era pequeño, le pusieron corrientes para aplacar sus nervios; luego vino la guerra, luego la postguerra...Toda la fortaleza de antaño, el mal carácter y el temperamento habían dado paso a la indefensión, la soledad y la miseria.

Inevitablemente pensó en su abuela, besó el anillo que siempre la acompañaba y se sumergió en la nostalgia y el desazón.

¿Para cuánto duraría su cariño?


1 comentario:

FOLIE dijo...

Amor, siempre amor, nada más que amor...
Intuyo mucho sufrimiento detrás de esa careta de rigidez y temperamento fuerte. Y me enternece creer que echará de menos el cariño de quien, supongo, supo ver debajo de la máscara.

Un beso enorme.