domingo, 17 de octubre de 2010

C'est dégoûtant


Llevo días queriendo escribir algo bello, y no puedo. Me siento, me tumbo, cierro los ojos, miro por la ventana...y sólo hay una palabra que se me viene a la cabeza: "asco". Cuando una quiere escribir algo bello, y la única palabra que la envuelve es "asco", mejor no escribir.


Hubo una tentativa:

"Asco. Le confesó que había deseado que ella fuera la madre de sus hijos sabiendo que su mujer ya estaba embarazada. Asco. Pensó que era lo que ella sentía hacia él cuando le dijo que no quería tener sexo. Asco. Por aquél que no entiende nada, y que lo lía todo. Asco. Por no cuidarla, por asustarla, por perderla".


Me gustan las historias bonitas aunque sean tristes, pero destesto todo aquello que se convierte feo de puro real.

Nadie tiene derecho a apagar sonrisas

a generar muecas

a cortar alas

a llenar de sombras días de luz

a encerrar pasiones, a manchar inocencias, a sembrar desconfianzas.

Nadie debe engendrar sus demonios en el otro.


Encontré a Dora temerosa, hundida, angustiada...queriendo encerrarse para aislarse de los peligros que ella misma sentía provocar. Me dijo que sentía asco de sí misma y de su vanidad. Asco de necesitar la adulación.

Y yo, sin poder evitarlo, me he contagiado de asco.

Y no sé qué decirle...

2 comentarios:

FOLIE dijo...

Ante los días de ausencia, imaginé a Dora feliz. Porque las lágrimas hacen crecer las semillas de palabras... me equivoqué, no caí en el asco que silencia.

Detrás del asco viene el vómito, el cuerpo devuelve al mundo lo que no quiere digerir. Y el sabor de boca ácido y violento sólo dura un ratito, menos de lo que dura el alivio después del exorcismo.

Me alegra leerte, el lunes ya te floreció lo bonito de nuevo...

Sara dijo...

Gracias Folie. Sé que son momentos...