miércoles, 20 de octubre de 2010

La Femme



No tuvo conciencia de femenina hasta la adolescencia, pero tuvo conciencia feminista desde pequeña. Por épocas potencia su femineidad, y hay momentos en los que no la siente como suya. Parece vivir siempre en la transición de niña a mujer, y no encuentra su sitio.

Tiene sonrisa de niña y mirada de mujer.

Siente como una niña y vive como una mujer.

Me contaba que tenía la regla, y que no necesitaba ni una compresa, que con un salvaslip le servía. Le dije que eso era una suerte, y que muchas mujeres la envidiarían por ello. Me contestó que ella quería sentirse mujer, y que con tan poca regla se sentía medio mujer. Una tercera persona se rió, y la llamó dramática y exagerada. Yo le dije que me contara por qué...

-Sara, me vino la regla a los 13 años y fue una fiesta. Me moría de ganas de tenerla y ser como las demás. Quería tener algo que contar como:" a quién se lo había dicho primero". Me inventé una historia ante las chicas del colegio. Les dije que se lo había contado a mi padre porque tenía más confianza con él que con mi madre. Una mentira más. Se lo dije a un padre que me miró y me dijo "eh?". Tardó tres meses en volverme, y cuando lo hizo era la víspera de un viaje a la montaña con campamento incluído. Bajamos un río en piragua. Gané, pero perdí mi regla por tres meses más. Luego empezaron las relaciones sexuales y los embarazos psicológicos. Entonces apareció la píldora. Con ella llegó la regularidad a mi vida. Aparecía la regla y desaparecía el sexo. La historia se repite durante años hasta que tras mi última ruptura decido dejar la píldora. No es que sea una suicida camicace, pero lo parezco. Aparecen los tests de embarazo y las pruebas médicas. Necesito explicar porqué soy una mujer sin regla. Estoy sana (por lo menos de eso, ¿qué es eso?), pero no sangro por ahí.

Quizás es que yo sea una mujer que sangre por otro sitio, Sara.


3 comentarios:

linterna roja dijo...

Yo también me moría de ganas y recuerdo que mi padre, el día que pasó, me dio un billete de 5000 y me dijo que las mujeres tienen más gastos. (Ja) Casi me muero de vergüenza.

Los hombres son tan delicados...

FOLIE dijo...

Quizás le aliviara una explicación acerca de las cantidades hormonales que segregan y regulan el hipotálamo, la hipófisis y los ovarios... pero la cuestión de sentirse mujer va más allá de esas razones químicas.

...sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada (...) para el perdón de los pecados...
(grabado a fuego, joder, no se olvida ni queriendo...)
Quizás es que ella no tiene pecados que limpiar con su sangre, y su útero y su sexo han decidido dejarse de hipocresías y acogen a los viajeros errantes sin culpa expiatoria.

Cuando me vuelvo kamikaze, a modo de consuelo después de reprenderme, recuerdo unos versos de Sabina que aconseja con ironía no tocar otra piel sin esterilizar, si lo que se quiere es vivir cien años...

Sara dijo...

Creo que las dos sois dos pedazo de mujeres, y vuestros blogs, mis favoritos. Me encanta que paséis por aquí y que escribais; me honra.
Un beso fuerte.