miércoles, 21 de julio de 2010

Pourparlers


¿Conversación a dos bandas o monólogo interior?

Si el que tienes delante te devuelve el reflejo de tu propia imagen pasada por el subjetivo prisma de la opinión y de la impresión, se quedaba sin duda con el monólogo interior. Pero si lo que iba a suceder era una pugna dialéctica con digno rival, que mira a los ojos y a la boca mientras charla, y que sonríe a la vez con ojos y boca; entonces, no dudaba en elegir la conversación y olvidarse del resto del mundo.

Los barmans eran los mejores conversadores. A ellos no podía engañarlos. Sabían sacar lo mejor de sí misma al compás de los tragos de cualquier combinado.

-Crea uno para mí, le espetó Dora. Uno especial, que se parezca a mí, balbuceó entre pícara coqueta e inocente borrachuca.

-Será de un color rojo profundo y picará al rozar el cielo de la boca. Cosquilleará en la garganta provocando una ligera risa y terminarás ardiendo por el calor que produzca. No dejará más opción que la de cerrar los ojos tras su sorbo.

-Coño, Sam, dijo ella. No sabía que pudiera evocar ese efecto. No sé hasta que punto puedo sentirme halagada con la comparación a una coca-cola.

-No, no, Rebatió él. Me refería al clásico y potente cubalibre. Lo serviría en una copa de cognac o brandy con el hielo picado, y no le cambiaría el nombre porque lo llevarías a gala.

-Que sean dos, rogó ella.

Tomaron varios mientras rieron y pasaron las horas.

Al final, ella le ayudó a bajar el telón que dio por terminada la función que combinó los ardores etílicos con los calores embriagadores de una buena conversación. Y sola de camino a su casa, seseante o zinzagueante o deambulante, recordó lo que ya dijera Baudelaire: Embriagaos...

"Hay que estar siempre ebrio. Esto es lo único. Para no sentir el horrible fardo del tiempo que rompe vuestros hombros y os inclina hacia la tierra, hay que emborracharse sin tregua.¿De qué? De vino, de poesía o de virtud, como gustéis. Pero embriagaos.Y si alguna vez, en la escalera de un palacio, o en el borde de un foso, o en la soledad melancólica de vuestro cuarto despertáis ya disminuida o desaparecida la embriaguez, pedidle al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle qué hora es.Y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, os contestarán: “Es hora de embriagarse. Para no ser los esclavos martirizados por el tiempo, embriagaos constantemente. De vino, de poesía o de virtud, como gustéis.”

2 comentarios:

javier dijo...

"-Coño, Sam, dijo ella.". Desde luego hoy nuestra Dora ya no va de princesa...
"Embriagaos constantemente. De vino, de poesía o de virtud, como gustéis."
Si hoy tuviera que escoger no sería de poesía, el día no invita; ni de virtud, porque el pecado tiene más erotismo. Hoy será de vino, que es bebida de santurrones, pero también de sabios y de necios. Ya lo decía Jorge Luis Borges en su Soneto del Vino:

"¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
conjunción de los astros, en qué secreto día
que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
y singular idea de inventar la alegría?

Con otoños de oro la inventaron. El vino
fluye rojo a lo largo de las generaciones
como el río del tiempo y en el arduo camino
nos prodiga su música, su fuego y sus leones.

En la noche del júbilo o en la jornada adversa
exalta la alegría o mitiga el espanto
y el ditirambo nuevo que este día le canto.

Otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
como si ésta ya fuera ceniza en la memoria."

Es el vino además bebida recia y que, al contrario de otras, ayuda a tallar en la memoria tus cuitas. Será porque es natural como la vida misma, como la sangre y la pasión.
Cuán inteligente era en verdad Baudelaire. Sólo le hubiera faltado tomarse unos tintos con nuestra Dora.
Es hora de embriagarse. Hoy tenemos un pretexto y una disculpa. Mañana será otro día.

Clara dijo...

Ciertamente, un buen conversador es una joya. Un buen grupo de contertulios, todo un tesoro.
Las charlas con los amigos hasta las tantas..., los debates sin fin, ni finalidad alguna, el intercambio de ideas, los juegos de palabras, las frases con doble sentido, o triple, las puyas con fondo falso, el fondo donde estan escondidas las verdades, las risas sinceras, con carcajada, los desacuerdos respetables, el intercambio de ideas, el compatir experiencias, el poder oir opiniones sinceras, acertadas o no. Eso vale un potosi.