jueves, 15 de julio de 2010

Une rencontre en aveugle



Una cita.

Hacía siglos que no tenía una. Se sentía realmente nerviosa ante la perspectiva del sexo; del opuesto y del reverso.

El día antes se preguntaba si anularla. Cuando se ponía nerviosa sentía su corazón en la barriga. Y lo estaba.

No había sido mujer de muchas citas. Lo de ella siempre había sido algo más improvisado.

Una cita requería de preparación para posterior ejecución, y a ella se le iban todas las energías en la preparación.

El vestido ya estaba elegido (precioso)

El lugar ya estaba acordado (territorio neutral)

Dudaba si ponerse tacones (eterna duda)

La hora ya estaba concertada (demasiado pronto para su gusto; prefería la oscuridad)

Pensaba llevar un preservativo en la cartera ( pero al final, ¿¿quería??)

Ahí ya se bloqueó (imposible no visualizar la situación)

Superó el bloqueo pensando en si se pintaría las uñas (sabía que a él le gustaría)

Se avergonzó de sí misma un ratito por ser tan boba.

Siguió pensando en emborracharse (podría ser la ruina, lo sabía)

Se iba acobardando por momentos (¿lo notas?)

Una respiración.

Otra.

Ahora volvía a pensar en sexo (estaba fatal, la pobre).

Si el de la cita viera el antes y el después se diría que no es la misma mujer. Y no lo decía ni por los tacones ni por el maquillaje.

Era una especialista en convertir situaciones placenteras en auténticos viacrucis.

Y todo esto para al final:

a) no ir

b) ir y aburrirse

c) ir y engancharse de alguien que sólo la querría para sexo esporádico

d) ir y que él se prendara obsesivamente de ella

e) ir y pasar un buen rato...


El día antes de una cita, no es un buen día.

El día después...








4 comentarios:

Sara dijo...

Canción de motivación para Dora.

Anónimo dijo...

Realmente lo que acabo de leer no me ha gustado nada. Insulso y fácil. Espero que los siguientes merezcan más la pena.

javier dijo...

Lo malo no es el texto. A mí me ha gustado. Pero siempre teniendo en cuenta que no sea autobiográfico.
El video es lo que me resulta demencial... Quizá para la época de La Movida...
Lo de llevar un preservativo y nada es lo mismo. Salvo que en vez de sexo hablemos de póntelo, pónselo.
Sigo esperando una Dora sin complejos.Espero que con esa prosa tan fluida al fin podamos vislumbrar un personaje decidido y que siga la máxima acuñada por el poeta romano Horacio :
"Carpe diem quam minimum credula postero" (Aprovecha el día, no confíes en mañana)
...Ya sé que no necesitas traducción.
Un beso.

Mariette dijo...

Jejejejejeje