viernes, 1 de julio de 2011

Belliqueuse


Si alguna vez te has oído el corazón, nos parecemos; y si alguna vez lo has visto palpitar traspasando casi la piel de tu pecho, nos parecemos mucho; pero si alguna vez tu corazón ha sustituido a tus tripas y se ha instalado en tus sienes, entonces y sólo entonces le daremos sentido a la palabra empatía.
Hay tíos que dicen tener la polla no sólo colgando sino prendida a la cabeza; podríamos pensar que son amorfos, deformes o transformes, pero ellos se sienten normales y yo los siento así también.
Hay tías que dicen parecerse a los tíos, tíos que dicen de ellas que actúan como hombres y mujeres que piensan que ya aburre la manida batalla de sexos.
A mí me gusta una batalla...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Este texto no ha suscitado comentarios, chère Dora, porque sus palabras tiene demasiada testosterona y dan que pensar.

sara dijo...

en qué?
Cher anónimo.

Anónimo dijo...

Sería batalla perdída, en qué estaría yo pensando; pués sería en eso, en batallas perdídas. No le busques tres pies al gato

Mariette dijo...

Chèr anónimo, a que adivino quién eres.