jueves, 14 de julio de 2011

Nocturno


Piel contra piel, suavidades convergentes.
El abrazo de los amantes que buscan sus huecos para encajarse. La unión de carnes conjugándose en fusión. El roce dérmico calando hasta los huesos...

1 comentario:

Mariette dijo...

Precioso. Esto es como un melocotón.