lunes, 4 de julio de 2011

Tenemos chica nueva en la oficina...


Un par de jóvenes ejecutivos comentan las mejores jugadas del fin de semana a la puerta de su trabajo fumando un cigarrillo con las mangas de la camisa remangadas. Uno de ellos fuma compulsivamente mientras el otro mueve los brazos muy expresivo; señala hacia un lado y los dos se quedan largo rato mirando. El que fuma compulsivamente lanza el cigarrillo sin mirar y sin fijarse en el césped recién segado. Los dos son guapos; uno, calvo rapado con media barba, el otro , morenazo de pelo negro y barba profunda. Visten pantalones informales y camisa azul. El calzado es deportivo y se nota que de marca. Sorprende lo frescos que parecen. Quizás se hayan inyectado bótox para evitar la sudoración. Están en forma y se muestran muy activos. Quizás consuman cocaína en los baños de la oficina. Llega una chica en coche y se para frente a ellos. El coche publicita un cátering. Es pronto. La chica aparca, se apea y lleva una cajita que podría contener croiasans todavía calientes. Ellos ni se fijan. Quizás estén a régimen. La chica camina desfilando. Va muy recta, con la espalda algo arqueada. Quizás tenga escoliosis. Su culo es un culito; apretado en unos vaqueros y sin tacones, puede decirse que tiene un tipazo. El pelo recogido en una coleta baja. Sobresale su estilo al andar. Entran casi a la vez. Larga espera hasta que ella sale. Lo hace con el pelo suelto. Ha perdido los andares, pero sigue portando la caja que parece no haber sido tocada.
 Quizás haya pasado algo dentro

5 comentarios:

jojoaquin dijo...

joder, qué golpe me he dado. Mantienes bien la tensión. Besos

Nuage dijo...

Para que luego nos hagan creer que verdaderamente hemos alcanzado la igualdad de derechos...

José Luis Moreno-Ruiz dijo...

Bueno, quizá ellos tenían piorrea...
Me explico. A unos chorbillos como los que tan bien describes les oí cierta vez una conversación la mar de interesante y divertida.
Eran calvitos rapaditos jovencitos de estos que hay ahora... Hablaban de sus traumas respectivos cuando descubrieron que les clareaba el cartón de la cabeza. "Joe, tío, es que cuando te viene esto de la piorrea...", dijo uno de ellos, en vez de alopecia.
Se me ocurrió algo así como una greguería ramoniana: "Piorrea, alopecia de los dientes".
Coño, que a veces hasta los horteras le inspiran a uno.
JL

Chus A. dijo...

Aunque el mar esté en calma total,,,
en la profundidad....

Olalla H. Ranz dijo...

porque dentro siempre pasan cosas, claro.

Un beso, linda. Perdona que el otro día estuviera medio muda. Fue un raro,